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jueves, 13 de diciembre de 2007

La nueva política internacional

10 de Diciembre de 2007. La asunción de la nueva presidente se acababa de formalizar. Y no dudó en tener un gesto cortes con el otrora amigo y actual primer mandatario uruguayo. En una ocasión sin derecho a replica para este, Cristina lo acusó de ser el responsable del conflicto por Botnia.

Vázquez no tuvo oportunidad de responder con palabras, pero lo hizo con gestos que en el lenguaje de la diplomacia, son quizás más significativos: Canceló la cena de mandatarios del próximo lunes, con motivo del fin de la presidencia uruguaya en el Mercosur. “El Mercosur no está como para fiestas” fue la explicación según lo publicado en El País.


Rehenes

Argentina no merece quedar fuera de uno de los temas internacionales que más interesados ha cosechado en las últimas semanas: Las FARC y los rehenes.

Desde que Chávez intentó utilizar una eventual mediación para lograr mejorar su imagen con vistas al referéndum, que finalmente perdió y el desprolijo manejo del presidente colombiano Uribe con el manejo de las pruebas de vida de los rehenes de los guerrilleros, todos han querido dejar su firma en el tema. Cristina no ha hecho más que sumarse a la tendencia.

Claro que dos puntos son olvidados en este intento de participación. El primero es el inmiscuirse en temas de política interna de otros países. De ahora en más, nada podrá decir cuando otros quieran hacer lo propio aquí. Ya sea Baltazar Garzón tratando de definir quienes fueron los represores setentistas o bien si algún organismo multilateral decidiera apoyar la teoría de los dos demonios e incluso acusar a algunos de los tantos ex asesinos que se encuentran no sólo bajo el amparo del gobierno, sino incluso en cargos públicos.

El otro tema es la falta de ecuanimidad al momento de pedir por los rehenes latinoamericanos. El caso de la Dra. Molina, presa en Cuba por el sólo hecho de ser brillante en su profesión y opositora al régimen, aunque es el más notorio, no es el único.


Bolivarismo

"Vine a visitar a una presidenta que está comenzando y que hay que fortalecer”. Y el presidente venezolano hablaba en serio. A través de Antonini, desde Agosto que está fortaleciendo a la entonces candidata y ahora presidente Fernández. Apenas conocemos la historia de una valija. Seguro que no fue la única que llegó en el vuelo. Tampoco sabemos si fue el único vuelo.

Con esta lógica crematística, la presidenta ha salido a decir que nada la desviará de su intento de fortalecer los vínculos con Latinoamérica en general y con Chávez en particular.

Tan abocada a este objetivo se encuentra, que ya no duda de parafrasear al dictador caribeño en el uso de retórica barata. Ahora resulta que la investigación del FBI en el que los imputados reconocieron que el dinero no iba al Uruguay sino que ib a ser utilizado en la campaña presidencial de los Kirchner, es un “basural en la política internacional”.

Sólo falta que comience a declamar un intento de magnicidio en su contra o una eventual invasión e incluso comenzar a llamar Mr. Danger al presidente americano. Definitivamente, la importancia que para los Estados Unidos tiene en su agenda la Argentina quedó claro con el nivel de la delegación enviada para el traspaso. De la foto con Hillary, mejor que se olvide.

Mientras tanto, Chávez lleva comprados U$S 5.100 millones en bonos, demostrando así la dependencia financiera argentina, no sólo ya para las campañas.


Embajadas

Se van conociendo algunos de los nombres que se harán cargo de las principales embajadas argentinas en el exterior.

En Estados Unidos, el cónsul Timerman será en próximo embajador. El nuevo cónsul será el ex titular de TELAM, acusado de más que duplicar la nómina, aunque no por necesidades periodísticas. Y con mayor generosidad presupuestaria.

En el Vaticano se está pensando en enviar al ex ministro de Justicia, quien tal como publicara ayer U24, está divorciado. Esto que no sería un inconveniente en ninguna otra sede, es una afrenta a la diplomacia papal.

En el Uruguay se estaría analizando dejar vacante le embajada. Casi una demostración que el comentario de Cristina en la asunción, no fue simplemente involuntario.

Está claro que la mejora en las relaciones internacionales era apenas otro slogan más de campaña.


Comunicación de los actos de gobierno

El matrimonio reinante aun no ha entendido que no es su decisión comunicar. Es su obligación. El contraste de esto se vio cuando el Director Gerente del FMI, Strauss-Khan tuvo que ubicar telefónicamente a los periodistas acreditados en la Casa Rosada e ir a su encuentro, para resumirles lo que había acordado con la presidente.

De igual manera es de estilo, que luego de una reunión con otro mandatario, se realice al menos un rápido encuentro con la prensa de forma de unificar discursos.

Nada de esto se hizo, Los representantes de gobiernos extranjeros que no sólo participaron de la asunción sino que además se reunieron con la presidente, debieron “escapar” de la Casa Rosada.

Si esta es la nueva política internacional que desarrollará Cristina, Néstor, por favor volvé.


Buenos Aires, Diciembre 13 2007.-
Publicado en LATIN LIBER (www.latinliber.com) y Fundación ATLAS 1853 (http://www.atlas.org.ar/)

lunes, 3 de diciembre de 2007

Venezuela: ¿Socialista?

El pasado domingo hubo elecciones en Venezuela a los efectos de plebiscitar la reforma constitucional propuesta por el chavismo. Tal como informaron los medios, ganó el NO.

Para reconocer su derrota, Chávez dijo “Que haya votado 49% por el socialismo es un gran salto político.” Esto es como decir que el 49% de los venezolanos son socialistas. ¿Es esto verdad? Veamos.

Cuando se pretende cambiar algo tan trascendente como lo es una constitución, es esperable que todos aquellos que buscan y/o impulsan ese cambio, salgan a apoyarlo. No sólo en las calles sino (especialmente) en las urnas. Más aún, si quien lo impulsa es el propio oficialismo y cualquier gesto ampuloso y exagerado a favor de propuesta no sólo no será mal visto, sino que hasta puede convertirse en algún favor futuro.

Pues la primera sorpresa es que el 44% de los venezolanos habilitados para votar, decidieron no hacerlo. Las causas pueden ser variadas. Pero ciertamente será mayoritaria aquella que sugiere que dadas las pocas posibilidades de evitar un desenlace previsto, el hecho de ir a votar se convirtió en secundario. Algo similar a lo que pasó el 28 de octubre, en la Argentina.

Ahora, ese desenlace puede ser en ambos sentidos. Pero como ya dijimos, quienes apoyaban el SI, no sólo querían ganar, sino de ser posible aplastar a quienes se les oponían, de forma de poder decir que el SI representaba de manera cabal la idea respecto de la constitución, que tenían los venezolanos. La voluntad popular (?)

Por ende, quienes no votaron fueron en su gran mayoría quienes apoyaban el NO. Es entonces aun más entendible su ausencia, si agregamos a su falta de motivación para cambiar lo que parecía un hecho consumado, con el de una probable represalia contra quienes no se alineen con el oficialismo (ya ocurrió cuando se juntaron las firmas para la revocatoria de Chávez).

Es así que, para no ser categóricos, podríamos decir que el 40% de los que no votaron (90%), eran contrarios al deseo oficialista y tan sólo un 4%, hubiera apoyado.

Hasta aquí, tenemos que aproximadamente un 70% (40% más el 50% del otro 56%) que no apoya el cambio constitucional.

Pero aun queda más. Asumamos que dos tercios de ese 30% oficialista, es el núcleo duro e ideologizado del chavismo. Esto es un 20% del total. El otro tercio (10%), es una población prebendaria, que apoya a cambio de planes de ayuda, trabajo estatal, negocios con el estabishment, etc.

De esta forma, aunque el mismo Chávez piense que los que se abstuvieron comulgan con sus ideas, cerca del 80% de la población venezolana es contraria el proyecto socialista del siglo XXI, aunque la falta de una oposición, las actitudes infantiles de no presentarse a elecciones y los protagonismos personales, le permiten a Chávez seguir ganando elecciones.

Hoy el dictador se ha quedado sin la posibilidad de usar la democracia al estilo cubano. Esto es, perpetuarse en el poder, simulando elecciones. Pero de ninguna manera debemos pensar que Chávez va a dejar el poder en el final de su mandato, si no ve una oposición que lo obligue a ello. Incluso podría generar alguna situación que “amenace la seguridad interior” de Venezuela para de esa manera, buscar tomar por la fuerza lo que los venezolanos no le han negado el pasado domingo.


Buenos Aires, Diciembre 03 2007.-

Publicado en Fundación ATLAS 1853 (www.atlas.org.ar) y DIARIO DE AMERICA (http://www.diariodeamerica.com/)

martes, 3 de julio de 2007

Energía y Narcisismo

En América Latina podemos encontrar categorías autóctonas en la clasificación de los sistemas políticos. A las típicas corrientes de centro derecha o liberales y de centro izquierda o progresistas, estereotipos de occidente, debemos sumar el narcisismo. Esto es el culto a los líderes políticos contemporáneos, tan natural de las dictaduras fascistas de izquierda y de derecha.

Si bien Cuba es ya un caso emblemático en el continente, muchos suponíamos a principio de siglo que sería el único. Para desgracia de los hermanos cubanos y tranquilidad del resto de los latinoamericanos.

Desafortunadamente, los mismos procesos institucionales que nos protegen de las autocracias, al ser manipulados por dirigentes corruptos y pueblos clientelistas, nos han condenado a resurgimiento de estos fascistas no tan enanos.

Y dado que el primer admirador de estos nuevos dictadores son ellos mismos, pretenden dejar su huella en la historia, no ya sólo nacional sino continental. Incluso, con menciones globales.

La escasa trascendencia económica sumada a la inexistencia de factores reales de amenaza hacia su propia integridad, hizo que los Estados Unidos no prestaran atención a la región en los últimos años, permitiendo que sus propios dólares financiaran a quienes se elevaban para denostarlos. Al menos desde un atril local. Quizás la falta de conocimiento sobre la realidad social del subcontinente, no les permitió entender las consecuencias de dichos actos. Hoy los hechos ya están consumados.

Pero esa indiferencia ha permitido que este proceso ocurra en un país que como consecuencia del aumento de la demanda de combustible de origen fósil y su consecuencia obvia en los precios, obtenga divisas a una escala nunca imaginada. Y no sólo le permite financiar su propio proceso narcisista, sino el de terceros países.

Quizás como segunda curiosidad y aunque sus propios beneficiarios la denosten, fue el juego de la oferta y la demanda, el bendito mercado, el que les permitió a Chávez y sus legionarios hacerse de caja suficiente para emprender su camino hacia la dictadura.


Los narcisos

Podríamos decir que quien primero comenzó a juguetear con la energía, es quizás el que menos avanzado está en avasallar las instituciones, el presidente argentino Kirchner. Aunque no por falta de voluntad, sino por no haber logrado obtener los apoyos necesarios.

Desde su asunción, salvo algunas escaramuzas que luego fue necesario desarmar, las tarifas de los combustibles no sólo no se modificaron, sino que se implementó un sistema de retenciones a las exportaciones de crudo, de forma que sería en definitiva el propio estado quien se quedaría con los mayores ingresos, como consecuencia de los aumentos del precio internacional. Y si consideramos que el precio de corte para este impuesto progresivo (en su tasa) es de USD 28 el barril, podemos ver que el 45% no sólo es una parte importante de la renta empresaria, sino que elimina cualquier incentivo a la inversión.

Lo mismo ocurrió tanto con el gas natural como con la energía eléctrica. En ambos casos, el congelamiento de precios ha sido la causal del incumplimiento por parte del estado de los contratos de concesión. Pero además, son el principal motivo por el cual las inversiones no pueden ser realizadas, atento a la imposibilidad de su repago.

De haberse pretendido que las concesionarias no buscaran renta por sus operaciones, aun bajo el riesgo argentino, se debió haber buscado como operadores a fundaciones u otras organizaciones sin fines de lucro, que si bien no garantizaban la correcta provisión del servicio, al menos nadie se habría sorprendido ante un congelamiento de tarifas.

Ante una demanda creciente, por encima del crecimiento debido a precios totalmente subvaluados y a la falta de una política de inversiones que previera el aumento de la demanda, hoy el sistema se encuentra colapsado, comenzando a colocar en riesgo importante a los niveles de actividad y por ende, el nivel de empleo.


La Liga Bolivariana

No por no haber sido los primeros, el alcance de sus acciones se encuentran retrasados. Si bien el primero en asumir fue Chávez su más cercano emulador, Morales, se le adelantó en la estatización.

A días de asumir, el presidente boliviano, arremetió con fuerza sobre el sector, decretando la nacionalización unilateral de las áreas de explotación. Luego de completar el proceso, embistió contra las principales refinerías. A los ojos de la ignorancia este fue un ejemplar acto de ejercicio de la soberanía.

El problema de los bolivianos es que los pozos y las refinerías sin inversión, se convertirán en corto plazo en instrumentos solo aptos para hacer ricos a unos pocos. De ninguna manera, en la solución de los problemas energéticos de los propios bolivianos. Ni la fuente de ingresos que ayudará a sacar del atraso a los ciudadanos más pobres.

Se pueden estatizar pozos y refinerías. Se puede hacer lo propio con los planes de crecimiento y expansión de las empresas que se encuentran en sus PCs. Pero para llevarlos a cabo se requieren inversiones, que dada su magnitud, Bolivia no puede ni pensar en hacer. Es por eso que las empresas estaban en manos de grupos extranjeros.

El problema no es la propiedad de los recursos naturales, sino del capital necesario para convertir aquellos recursos en bienes transables. Hoy Bolivia se encuentra que requiere más de USD 3.000 millones para poder hacer frente a los compromisos ya firmados con Argentina y Brasil. Pero quien estará dispuesto a desembolsar tamaña cifra, sin ningún tipo de cobertura jurídica.

Es altamente probable, que Bolivia siga siendo “dueña” de sus recursos naturales, aun cuando la matriz energética mundial, haya comenzado a reemplazar a los combustibles fósiles. Algo que no esta muy lejos. En ese caso, después quizás ya no sea siquiera razonable emprender su extracción.

Otro de los narcisos es el presidente Chávez. Si bien el estado venezolano ha avanzado muy seriamente en el avasallamiento de los derechos individuales, al punto que comienza a haber ciudadanos de primera y de segunda, según se sea partidario o no de tirano, en la política energética había habido luego de la estatización total de PDVSA, cierto cuidado por no poner en peligro la principal fuente de divisas.

Pero los movimiento de Morales en Bolivia lo dejaron, futbolísticamente hablando, off side. Y como dice el manual del buen narciso, “nunca puede uno ser corrido por izquierda”. Fue entonces que planeó la toma por la fuerza (de que otra forma podría ser aceptable?) de la Franja del Orinoco. Quizás la mayor reserva de petróleo del mundo.

Aunque aquí debe de hacerse una aclaración. Ya de por si, el petróleo venezolano es particularmente más pesado (denso). Este ha sido uno de los motivos principales por los que Chávez justifica su imposibilidad de redireccionar sus exportaciones a Estados Unidos a terceros países, dado que las refinerías no son todas iguales. Motivo que también hace que los americanos sigan comprando ese petróleo, ante el costo de readecuación de sus plantas.

Pero en el caso del crudo extraído en la Franja del Orinoco, la situación es un más particular, ya que el mismo es de la calidad “extra pesado”. Esto hace que la gran laguna subterránea, sólo sea rentable en la mediada que el precio del barril se encuentre por encima de los USD45. Por debajo de ese valor, nadie querrá explotarla.

Es aquí donde la necesidad de operar con la OPEP, se le hace a Chávez imprescindible. En caso que se acordara aumentar la oferta mundial y por ende el precio bajara, la grandilocuencia del paracaidista golpeador, quedaría en la nada. Y su caja política, desaparecería.

Para dar mayor fortaleza a esto, es que logró días atrás, que el cuarto narciso, el presidente ecuatoriano Correa, anunciara su reingreso a aquella organización (en realidad en un cartel). De esta forma el peso de Chávez se acrecienta y mejora su posibilidad de mantener el precio internacional. Y sus propios ingresos.

En Venezuela, dado a la cantidad de petróleo disponible, no debería ser un problema el realizar las inversiones necesarias para asegurar la correcta explotación de gas y petróleo, aun cuando dos multinacionales decidieron irse y no quedar presas de las nuevas “empresas mixtas” impuestas por la última reforma. Pero la cantidad de recursos necesarios para financiar el narcisismo en la región, han logrado que la producción este bajando a un ritmo acelerado y que la provisión de gasolina a los venezolanos, comience a mostrar signos de debilidad creciente, por falta de inversión.


Consecuencias

El minimalismo intelectual o directamente la ignorancia de algunos dirigentes de la región es tan inocultable, que se creen su propia demagogia y terminan cometiendo suicidio político. O el asesinato en masa de los derechos más básicos de los ciudadanos.

Argentina pasó de ser un exportador de gas, petróleo y derivados hace tan sólo diez años (en los fatídicos 90s) a ser un importador neto de gas y derivados (fuel oil y gasoil) y en el corto plazo lo será de crudo, gracias a esta incapacidad en la gestión.

Bolivia hipotecó su futuro al pretender ser dueña de un recurso que en el subsuelo no sirve a nadie ni es de nadie. Si en lugar de eso, hubiese negociado de manera racional la distribución de la renta vía impuestos, hoy serian socios de quienes arriesgaban su propio capital Ahora tiene el 100% de poco con tendencia a casi nada.

Ecuador llegó tarde a la fiesta y por más promesas que haga a potenciales inversores respecto de la posibilidad de retirar las utilidades futuras, no será tenido en cuenta, al menos de manera significativa.

Finalmente, Venezuela en pleno auge del precio del crudo, está en camino del desabastecimiento interno y el vaciamiento de sus pozos, hundiendo en la revolución narcisista latinoamericana los recursos que podrían haber eliminado la pobreza estructural de cuajo. Seguramente, los futuros venezolanos, se acordarán de su actual dictador. Aunque no de la forma que este quisiera.


Conclusiones

Chile y Uruguay que hasta hace unos pocos años consumían gas argentino, hoy están preparándose para importar gas licuado. Claro que de ninguna manera piensan en ninguno de los países antes mencionados. Aun cuando hablamos de Latinoamérica y tanto chilenos como uruguayos tienen gobiernos de izquierda. Pero esto no es sinónimo de falsa solidaridad. Conocen el costo de atarse a países imprevisibles. Carentes de tradición continuista en el cumplimiento de los acuerdos internacionales. Han pagado caro su sentimiento latinoamericano y aun deberán pagar más. Al menos todo el 2007 y parte del 2008.

Si aquellos gobiernos lograran cubanizarse (tal como parece que Chávez se encamina), pasaran muchas generaciones antes que puedan sentir nuevamente en la cara el viento de la libertad.

Si por el contrario no logran superar la barrera de su próxima elección, entonces es de esperar que los pueblos habrán visto tan de cerca a sus carceleros, que en el futuro los evitaran.

Esperemos, por el bien de todos, que solo haya una sola Cuba. Y por poco tiempo.


Buenos Aires, Junio 27, 2007.-

Publicado en DIARIO DE AMERICA (www.diariodeamerica.com), y LATIN LIBER (www.latinliber.com/)

El bolivarismo del siglo XXI. ¿Socialismo o dictadura?

Durante los últimos años, hemos escuchado hasta el cansancio sobre la “bolivarización” de América Latina. En terminología chavista, la conversión hacia el nuevo socialismo o socialismo del siglo XXI. En lunfardo criollo, el neoprogresismo.

Más allá de utilización oportunista del difunto prócer colombiano, quien si se levantara de su tumba se cambiaría el apellido, poco se ha dicho sobre que implica esta nueva “ideología”. Y esta ambigüedad es más que funcional para quienes se han auto elegido como sus implementadores. Obviamente, en nombre de los pueblos que dicen representar.


Venezuela: Bolivarismo originario

El fallido golpe institucional y su posterior asenso por medios democráticos, le permiten a Chávez no tener que discutir la legalidad de su arribo a la primera magistratura. Pero allí se termina su apego a las leyes.

Es que este Mussollini latinoamericano, por estar parado sobre importantes yacimientos petrolíferos, se ha convertido en un importante impulsor del movimiento bolivariano. Una versión exacerbada del socialismo en efectivo. O en bonos.

Mientras que financia experimentos en el resto del subcontinente, algunos fallidos (Perú, México), los venezolanos ven escaparse las oportunidades para generaciones presentes y futuras. Pero esto no es un privilegio exclusivo de los venezolanos, tal como veremos.

Parado sobre la caja de PdVSA y al costo de haber bajado de manera más que temeraria la reinversión necesaria para asegurar su capacidad de extracción en el mediano y largo plazo, el gobierno venezolano ha decidido atacar de manera hasta ahora exitosa, los derechos más básicos. No sólo ha avanzado sobre la propiedad privada, al confiscar tierras que sus burócratas han definido como “improductivas” para entregarlas a sus seguidores, sino que ha terminado con el derecho de expresión, al silenciar de manera total toda posibilidad de opinión no oficialista, revocando la última licencia que no controlaba.

De manera paralela, la Asamblea Nacional delegó en el presidente todas las facultades legislativas que le son propias, convirtíendose así en superfluo la existencia de aquella. La institucionalidad venezolana, se convirtió en un eufemismo. Está claro que la justicia ya ha sido cooptada, quedando así el país hermano a merced del humor y las necesidades del dictador Chávez. Esto permite el manejo discrecional de la caja, ya sea aumentando las jubilaciones a menos de un mes de la reelección o la compra de bonos en países sin acceso a los mercados internacionales (Argentina), con la creación de proyectos de alto impacto marketinero y demandantes de importante cantidad de fondos aunque de resultados y/o viabilidad limitada, tales como el gasoducto sudamericano, el banco del sur y otros. Hoy, la única legalidad es el chavismo.


Bolivia: El aprendiz de brujo

Hace poco más de un año que Morales asumió la primera magistratura, con algo más de la mitad de los votos legalmente emitidos. Y desde el principio quedó claro que en nombre de la mayoría aborigen se justifica cualquier atropello. Es así que casi la otra mitad de los bolivianos ven amenazadas sus libertades individuales.

Si esto al menos sirviera para que aquella mayoría viva mejor, podríamos hablar de un plan progresivo de distribución, el cual de ninguna manera avalamos, pero a muchos bolivianos podría simpatizarles. Hasta que les toque ser parte de los que dan en vez de recibir, pero para ese momento ya sería tarde para cambiar. Pero no es el caso.

Este modelo sólo le sirve a algunos, que son “más iguales que otros”, generalmente funcionarios o amigos de estos. Tan es así, que a poco de nacionalizar el sector petrolero, hubo que cambiar al ministro de energía por corrupción. Poco después hubo que hacer lo propio con el presidente de YPFB (YPF de Bolivia). Ambos del círculo más cercano del presidente Morales. Finalmente, aparecieron en los 44 contratos que se habían mandado al Senado para su ratificación, condiciones contractuales distintas a las publicitadas a través de la prensa amiga, y más favorables para empresarios amigos y funcionarios.

Emulando a su maestro, buscó realizar confiscaciones masivas de tierras “improductivas”. Pero para no afectar a bolivianos, buscó tierras en la zona fronteriza. Y el presidente Lula le recordó que apropiarse de tierras de brasileros, no estaría exento de consecuencias, por lo que se debió congelar la medida.

Donde si seguir los pasos de Chávez tuvo mayor receptividad, fue en el intento de modificar la Constitución. Se convocó a una constituyente, en la cual si bien obtuvo la mayoría (55%) no logró el número mágico de los dos tercios, con lo que podría haber escrito la constitución que más le gustara. Debido a esto, intentó forzar la interpretación para obtener en la política lo que no logró en la elección. Por ahora deberá negociar con la minoría (45%) y de esta forma consensuar resultados. Salvo, que tal como veremos, use el estilo Correa y modifique las proporciones de la constituyente.

De todas formas, las instituciones bolivianas están en jaque desde el momento que se pretende redefinir de manera completa los poderes del estado e incluso forzar a una renuncia generalizada de todos los actuales funcionarios, para así lograr el control total de una sola vez, en elecciones adelantadas.


Ecuador: El novato, no tanto.

Recién asumido, el presidente Correa ya a logrado un record difícil de igualar. Dado que ganó las elecciones sin presentar candidatos para el Congreso, carece de representación allí. De tal manera, al querer forzar una aprobación legislativa de un llamado al plebiscito realizado días atrás, para convocar a una constituyente “originaria” al estilo boliviano, y ante un conflicto entre el poder legislativo y el Tribunal Electoral, hizo echar a 57 diputados de partidos opositores por no permitir a este tribunal a realizar la convocatoria, cuando la misma es potestad del Legislativo Nacional. Obviamente, no es preciso probar que sus respectivos suplentes fueron crematísticamente convencidos de votar distinto que sus antecesores.

Y para asegurarse tener la voz mas fuerte, convocó a una pueblada. Por lo que no sólo se llevó “puesto” al congreso sino al sistema representativo. Y las instituciones, bien gracias.


Argentina: La exégesis del progresismo

En casa no estamos mucho mejor. De hecho si no estamos peor es tan sólo porque el manejo político de la administración K ha sido tan malo, que no ha logrado revertir su 22% original.

Es por eso que, aunque le encantaría, aun no ha ido por la Constitución Nacional. Pero se han llevado puesta la Justicia, al cambiar totalmente la Corte, redefinir y copar el Consejo de la Magistratura y en consecuencia, poder acosar y amenazar a todos los jueces cuando los fallos no les resulten simpáticos. O las investigaciones, las autorizadas (vbgr. Caso Skanska).

Se han llevado puesto el Poder Legislativo, obteniendo tantas delegaciones, directas e indirectas (DNU), que en 2007 ya se ha definido que solo habrá dos sesiones por mes y cuando se acerque Octubre, ninguna. Y eso no modificará en nada la vida de los argentinos. No olvidemos que poco de lo aprobado en el 2006, no fue enviado desde la Casa Rosada.

Se han llevado puesta gran parte de la prensa al ahogar a todos los medios con pautas en los casos de los jugadores más chicos o negocios en el caso de los multimedios. Por lo que la voz opositora no controlada, se ha vuelto totalmente marginal.

Para callar a la izquierda setentista, de la cual dicen ser fieles representantes, los “duermen” con una visión parcializada de los Derechos Humanos. De esta forma buscan aplacar las ansias de revancha de algunos. Y con algunos cargos aplacan sus ansias más mundanas.

Para aquellos sectores empresarios que se avienen a apoyar al menos de manera pública la gestión de gobierno, se ha creado un presupuesto paralelo, sin control de ninguna clase, que administra dinero público a través de los fondos fiduciarios, dependientes del Ministerio de Planificación. Diezmo incluido. (A aquel libro de Verbisky “Robo para la Corona”, sería bueno reeditarlo, aunque habría que cambiar fechas y provincias de origen).

Pero aquellos sectores que no quieran o no puedan practicar el Kapitalismo, verán como se les crea empresas del estado competidoras, con exenciones impositivas que sacan toda competencia del mercado o bien se nacionaliza las empresa entregándolas a empresarios amigos. Quienes luego logran aumentos de tarifas.

Aunque la Constitución dice que este es un estado Federal, esto es sólo una expresión de deseo y aquellos gobernadores que no se alinean y no han logrado equilibrar sus cuentas, deberán arrodillarse ante el poder imperial. Y cuando hubo un cuadro mayoritario de presupuestos provinciales superavitarios, desde la Kapital se decretaron sucesivos aumentos de salarios de los distintos gremios de empleados públicos (docentes incluidos), de forma de volver a estar nuevamente en posición dominante. No sea cosa que alguien crea seriamente en el federalismo.

Finalmente, para toda la gente que debe votar por la necesidad y no por la convicción, se ha creado un sistema de reparto (antes de las elecciones solamente), de forma de comprar por un plazo fijo, las voluntades necesarias para poder continuar con el simulacro de democracia. Correctamente administrado, ese plazo será breve pero efectivo. Efectivo o especies.

La contracara es una presión impositiva tan alta que atenta cada vez más contra la recaudación. Esta, si bien de manera interanual sube nominalmente, si se le quita la inflación real y el crecimiento, veremos que no solo no sube sino que ha tenido incluso alguna baja. Lo que si sube y en términos reales (incluyendo inflación) es el gasto público. Claro que aun no hemos visto nada.


Conclusiones

Como podemos ver, las diferencias son tan solo de grados de avances pero de ninguna manera de fondo. En todos los casos donde la demagogia ha logrado instalarse, el objetivo final es el mismo: El control del poder. Y de manera absoluta.

Y este objetivo ni siquiera es parte de una corriente de pensamiento. Es más bien la única forma de asegurar la necesaria impunidad parar cometer los mismos latrocinios que acusan a sus adversario de querer cometer. Es que en la mente de un criminal, sólo hay una forma de pensar.

Así, la corrupción (caso Skanska/ Infinity), la digitación de licitaciones (tren de alta velocidad, centrales eléctricas, redes de alta tensión, gasoductos, etc.), la venta forzada de empresas a amigos del poder (Edenor, Aguas, Transener, etc.), subsidios a discreción (transportes), exenciones oportunas (Arsat), negocios varios (Sancor, Sol Petróleo, bonos, etc.), convierten a la administración de gobierno en una relación comercial entre corporaciones (políticos, empresas prebendarias, sindicatos), por fuera del mercado. Y dada la imprevisibilidad jurídica que genera, en la única forma de hacer negocios.

Los cambios en la educación, cuando la misma se da, son fundamentales. El estado omnipresente, buscará estar también en las mentes de los habitantes (a esta altura, ya no son más ciudadanos). Aun de manera forzada. Argentina implementa un Plan Federal, que pretende centralizar la currícula y así uniformar los mensajes. Venezuela acaba de hacer obligatoria la capacitación socialista de los trabajadores. Cuatro horas semanales.

Como consecuencia de este escenario, el aislacionismo internacional es más una necesidad que una opción. A excepción de la relación con aquellos otros países que buscan instalar sistemas políticos similares. Es que nadie serio va a invertir por estos lares si antes no puede asegurar los “contactos” necesarios para estar entre los que se sientan a la mesa y no los que tan sólo pelean por las migas que caen. ¿O que se derraman?

Quien quiera creer que la utopía socialista es posible, es carne de cañón para ser estafado por políticos corruptos. Es que sin controles, el ser humano tiende a ambicionar todo para si. Y el único control válido está dado por el correcto funcionamiento de las instituciones republicanas. Estos controles evitan que el progresismo sea sinónimo de “progreso del dirigente”.

Es el funcionamiento de estas instituciones, las que han logrado un relativo éxito en países como Chile, Brasil o Uruguay. Estos países aplican la misma ley a todos sus ciudadanos, sin importar en que bando estaban treinta años atrás. No buscan fundar un nuevo estado cada vez que asume un mandatario de signo distinto que el anterior. A los funcionarios nunca se les ocurriría poner como Sindico General a un familiar. Es más, prefieren a alguien de otro partido. Nunca avasallarían la propiedad privada. Defienden el derecho de opinar de sus propios opositores.

Y no lo hacen porque son mejores personas. A lo sumo son mejores ciudadanos. Pero básicamente, en un modelo de alternancia, quien hoy está en el poder, tiene seria probabilidades de ser opositor mañana. Quien no cree en la alternancia, no tiene ese riesgo.

Kirchner, Morales y Chávez han demostrado que son similares. En contraste, Lula, Bachelet y Vázquez, han demostrado una calidad superior, aun dentro del mismo espacio político.

Cualquier preferencia política es valida en la medida que se respete a TODOS los ciudadanos y no sólo a los que comparten la misma ideología. Las ideas que hoy recorren Latinoamérica son un sistema de acumulación de poder y de riqueza orientado tan solo a unos pocos.

Es responsabilidad de los ciudadanos evitar que le quieten sus derechos. Cuando los pierda, ya no habrá vuelta atrás.

Abril 18, 2007.-

Publicado en LATIN LIBER (www.latinliber.com) y Fundación ATLAS 1853 (www.atlas.org.ar)

¿Modelo chino en LatAm?

A diferencia de los servicios y de los bienes no transables, en la producción de bienes transables (aquellos que se pueden comercializar con otros países, o sea, exportables e importables), se deben considerar los costos de los servicios locales a los efectos de poder determinar la posibilidad de ser o no competitivo a nivel global.

En la actualidad en la Argentina, y por algún tiempo más (pero no para siempre), algunos servicios son realmente baratos medidos en dólares, tales como los servicios públicos, fletes y algunos honorarios profesionales. Claro que no es así en el caso de la mano de obra y no porque los empleados/ obreros estén “levantándola con pala”.

Más allá que los aumentos de salarios se determinan como consecuencia del horrible manejo monetario que desde un banco central sin un atisbo de autonomía se realiza y no en base a la productividad, y con un secretario de comercio interior que no sólo no entiende la economía sino que tampoco ha leído la constitución, este es apenas uno de los ingredientes de la falta de oportunidad de ser competitivos.

Hoy las empresas siguen pagando el impuesto a las ganancias con balances expresados en moneda del 2000, habiéndose ajustado el índice de precios minoristas casi por tres. Jorge Oviedo, en La Nación, habla de una tasa real del 45%. A mi entender es aun mayor, pero ese 45% es ya confiscatorio. Sumemos a eso, débitos bancarios, IVA, Ingresos brutos, tasas e impuestos provinciales y municipales, etc. Luego pensemos que aunque nos moleste, la mayoría de la industria debe aprovisionarse de maquinaria importada al tipo de cambio actual. Incluso en algunos casos (y no son pocos), se deben importar insumos al mismo tipo de cambio.

Claro que todo esto es para poder generar producción local y la contrapartida inmediata es la creación de fuentes de trabajo. Y en este punto, el sindicalismo, que debería tener como único objetivo la defensa de la clase trabajadora (seguimos hablando de clases, como si los empresarios no fueran trabajadores), han logrado una serie de beneficios que hace cada vez mas irrecuperable cualquier proyecto de inversión y por ende, atenta contra los supuestamente defendidos.

Recordemos la doble indemnización que directamente logra, que quien no tenga trabajo formalmente registrado vea seriamente limitadas sus posibilidades de conseguirlo. Pensemos en los aumentos fuera del marco de la productividad sin oportunidad de pasar a precios esos mayores costos. Pensemos en la imposibilidad de tercerizar actividades que por no ser parte de la principal de la compañía no sólo no se es eficiente en su realización, sino que muchas veces se debe adquirir equipamiento y know-how extraño. Claro que la tercerización no está prohibida, pero las contingencias (pasivos futuros de valor incierto) que pueden ocurrir por el solo hecho poder terminar siendo el blanco de las demandas en sede judicial realizadas por el personal de la tecerizadora, la vuelven algo más que riesgosa.

Agravado todo esto por la posibilidad de acceder por parte del personal a la doble demanda en caso de accidentes de trabajo. En sede administrativa a la ART y en sede judicial a la propia empresa en caso que el damnificado considere que el resarcimiento obtenido en aquella, no es suficiente.

La semana pasada, el sindicalista con mayor llegada a la Casa Rosada, comenzó a socavar el sistema de jubilaciones privadas. Hay que entender que esto es funcional al propio gobierno. Si se volviera al sistema de reparto, el gobierno no sólo se quedaría con la recaudación mensual en concepto de retenciones previsionales sino que podría dar el manotazo a los fondos que hoy administran las AFJP, con los que seguirían comprando, perdón, cooptando dirigentes en cada provincia y ciudad del país. Y con esa masa de dinero podrían dar más créditos subsidiados a los amigos. Y esto sin mencionar que se trataría de otro gran robo a los futuros jubilados. Por ahora quedó en el freezer del Dr. Tomada.


Competitividad

Con todo esto, los menores costos (transitorios) de los servicios públicos se ven más que compensados con los costos que debe afrontar quien de manera insana, decide arriesgar su capital para producir en este loco país.

Pero tal como decíamos al inicio, si además usted quiere producir bienes transables, The Economist, una de las publicaciones mas serias del mundo, acaba de publicar un ranking de salarios, en la que con un jornal horario de USD 2, coloca a la Argentina en el lugar 62. Aquí, la dirigencia política local, dirá: “Con esos valores, si que somos competitivos”. Pues no.

China, donde se trabaja 12 horas por día, seis días a la semana y sin ninguno de los beneficios que tenemos aquí, paga por cada hora trabajada sólo USD 0,92 e Indonesia USD 0,47. Y China revaluó su moneda en el último año.

Para evitar la “competencia desleal”, el gobierno debió aumentar la protección de las motocicletas chinas, ya que los productores locales no podían competir. Este no será el último caso.


La “Caja”

O sea, para que el estado no deba resignar recaudación a través de una política fiscal distorsiva y confiscatoria y que los productores no deban elegir mejor donde competir con riesgo y sigan en mercados cautivos donde el uso de mano de obra es intensiva y con grandes diferencias en términos de costos y por lo tanto son ineficientes, los usuarios deben subsidiar a ambos, a través de mayores precios e impuestos.

Si queremos competir con países con salarios promedio menores a la mitad del local y con costos laborales casi inexistentes, deberemos tender a acercarnos a ellos manteniendo los salarios a niveles asiáticos o bien a gastar el superávit generado por una carga impositiva confiscatoria y el atraso de jubilaciones y pensiones, en compensar las diferencias de precios.

O sea, les sacaremos a todos, para darles a los empresarios que el poder de turno defina como necesitados de subsidios.

Este modelo, demuestra que no sólo los políticos serán cooptados, sino también el sector empresario. Y los asalariados seguirán siendo adormecidos con anuncios hipotecarios rimbombantes, mientras cobran sueldos en dólares de miseria. Total, no pasan por un free shop. Me pregunto: El progresismo ¿Era esto?


Septiembre 01, 2006.-

Publicado en Fundación ATLAS 1853 (www.atlas.org.ar) y LATIN LIBER (http://www.latinliber.com/)

El bipartidismo deberá esperar.

El próximo 4 de junio (2006), en Perú se dará un escenario impensado hasta hace apenas, cuatro meses. Dejada fuera de competencia la representante de la centroderecha y continuadora de la gestión Toledo, Lourdes Flores, irán a segunda vuelta dos representantes de la izquierda.

Uno de ellos, Alan García, ya demostró su incapacidad para gestionar, protagonizando una de las peores debacles que sufriera el Perú en la historia moderna. Pero paradójicamente, se ha convertido en el mal menor, cuando se lo compara con la alternativa posible: Ollanta Humala. Este último, abreva en las aguas del populismo demagógico castro-chavista y en nombre del proyecto bolivariano es una pieza importante en el armado del contrasentido en términos, denominado República del Tahuantisuyo. Algo así como una vuelta al colectivismo incaico, con una marcada política racista a favor de los descendientes de los pueblos aborígenes y en contra del hombre blanco. Lo inentendible es lo de República, ya que no existen puntos en común entre ambos conceptos de organización política.

Las consecuencias de esta elección, serán fundamentales en las que 90 días después habrá en Ecuador, ya que de imponerse allí también el candidato pro indigenista, junto con Evo Morales, conformarán la trilogía necesaria para la resurrección del proyecto incaico, financiado por los petrodólares de Chávez e impulsados por las fracasadas ideas del comunismo castrista.

Puesto en estos términos, sobresale la dimensión que una aparente elección nacional en uno de los países no centrales del Cono Sur, ha de tener. Si Alan García no logra detener a Humala, el subcontinente ha de encaminarse hacia una situación política mucho más compleja que la que los pesimistas podían intuir doce meses atrás.


La izquierda y la ética

Desde hace ya algún tiempo, Armando Ribas viene sosteniendo los riesgos de haber permitido y no haber luchado por evitar el hecho que la izquierda socialista, se haya adueñado de las banderas de la ética política. Décadas atrás, estos han logrado instalar en la mente de la mayoría de los latinoamericanos, que más allá de los éxitos económicos inexistentes, especialmente luego de la demostración fáctica del fracaso económico comunista con la caída del Muro, las ideas socialistas y sus derivados son las únicas que se basan en el respeto de los derechos humanos y que por ende, toda alternativa ideológica esta minada de inmoral. Más aún, el concepto de la riqueza derivada del esfuerzo y el trabajo, son considerados como una apropiación y no como el medio para lograr la tan mentada movilidad social ascendente.

El liberalismo no ha sabido explicar la diferencia entre defender los derechos individuales y la conculcación de estos en nombre de las mayorías abstractas que son a su vez representadas por los líderes de la propia izquierda. El liberalismo no ha sabido hacer entender a la gente, la trampa de la imposición de la voluntad de las mayorías a las minorías. Y mucho peor, no ha sabido explicar que cuando los individuos compiten con el estado, siempre pierden. De allí que cuanto menos estado haya, más derechos habrá para los ciudadanos.

Por su parte la izquierda, se ha dedicado a sustentar la idea que los lideres saben interpretar las voluntades de los individuos mejor que ellos mismos y por ello, es necesario que el estado pueda decirle a cada persona el que, el como y el cuando puede actuar. Ya que nadie mejor que el líder para saber lo que cada uno de nosotros quiere.

Aún cuando esto parece ridículo es el eje del razonamiento socialista, buscando así dar legitimidad a la discrecionalidad del líder, quien todo lo que hace, es en nombre del pueblo y en la búsqueda del “bien común” (otro contrasentido).

En contraposición, los liberales al apoyar el libre albedrío, carecen a los ojos socialistas de la menor ética, ya que según explican estos, se prioriza la visión personal dejando de lado al colectivo y de esa forma se generan las principales injusticias.

Esta falencia trascendental de quienes están contra el socialismo, hace que quienes no se dedican a estudiar con mínima profundidad las realidades de cada una de estas posiciones, o sea, la mayoría de la gente que debe luchar día a día para poder dar el sustento básico a sus familias, vean al socialismo como la única alternativa que los incluye. Siendo que en realidad tan solo son parte de un sistema político que utiliza la pobreza y la falta de educación como elemento de dominación. Justamente al contrario de lo que los liberales pregonan, al impulsar la igualdad de oportunidades, a partir de una sistema igualatorio desde la educación y de derechos inalienables.


El ejemplo bolivariano

Hugo Chávez ha ganado nueve elecciones en siete años, logrando el objetivo final de todo manual básico para el líder populista: hegemonía absoluta y un culto a la personalidad. A Chávez definitivamente no le interesa ni el bienestar de su gente ni las instituciones. Lo único que le importa es detentar el poder, incluso por más tiempo que el de su guía político - Casto -.

Cuando en el segundo trimestre del 2005, se dieron a conocer las cifras de crecimiento de la pobreza en Venezuela, las que comparadas con 1999, subían del 17% al 25%, Chávez se limito a decir, “... No voy a decir que los datos son falsos, pero los instrumentos que están usando para medir no son los indicados, porque están midiendo nuestra realidad, como si este fuese un país neoliberal.” O sea, la medición de la pobreza no tiene importancia en un marco socialista. Y por eso luego se cambió el sistema de medición, implementándose el utilizado en Cuba, que mide la felicidad de la sociedad, a través de encuestas confeccionadas por funcionarios del gobierno.

En las últimas elecciones legislativas (diciembre 2005), la oposición se retiró esgrimiendo amenazas de fraude, muchas de las cuales luego se vieron en los hechos, pero los organismos internacionales y mucho menos el oficialismo las consideraron, dando así como triunfador al Movimiento V República, chavista, con un 75% de abstención. De esta manera, el militar golpista caraqueño logró una mayoría como nunca se ha visto en Latinoamérica, al menos en los últimos 100 años.

Hoy la oposición no sólo está “apichonada”, sino que la gente teme votar atento el sistema de votación que se estrenó cuando el referéndum, el que convenientemente “arreglado” permite que se pueda identificar el voto individual y por ende, aplicar castigo a quienes no sufraguen por Chávez.

Con esta foto, el único que se perfila como un peligroso competidor, es el ex guerrillero de izquierda, Teodoro Petkoff. Desde su ingreso a la vida política democrática, Petkoff ha estado entre los fundadores del Movimiento al Socialismo, ha sido ministro de Planificación y actualmente, dirige el periódico independiente Tal Cual.

Claro que Petkoff también implica un riesgo para las libertades de los venezolanos. Considera que Chávez lo único que ha hecho es debilitar las instituciones para asegurar su propio poder. Incluso le ha criticado que la única medida revolucionaria, es la de haber aprobado una gran reforma agraria pero que no se la implementó. Esa crítica incluye el no haber establecido un sistema de partido único, el no haber realizado una completa nacionalización de las empresas extranjeras así como no haber eliminado la oposición. Esto demuestra claramente, que de ninguna manera se puede esperar de él, un mayor respeto de las instituciones republicanas.

Pero es sin duda el único político que al día de hoy, podría hacer tambalear la presidencia vitalicia a la que Chávez aspira para sí.


Brasil y Lula

En el caso del gigante sudamericano, el actual presidente se encamina como favorito en su carrera reeleccionista, pero el alcalde de la segunda ciudad del país, Río de Janeiro, Garotinho, financiado por los petrodólares venezolanos y dueño de un discurso populista similar al de Chávez y Morales, ha comenzado a subir en las encuestas.

Lula, quien al asumir se convirtió en una de las sorpresas de la región al abrazar la socialdemocracia dejando de lado los inflamables discursos proselitistas, se ha ubicado como un miembro del club de los socialistas que respetan al sistema, y más allá de sus ideas, consideran que las instituciones de la república deben ser reconocidas como base indiscutible para la construcción de cualquier proyecto que tienda a la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos.

Paro ahora se enfrenta con la decisión tomada por Evo Morales, quien al nacionalizar primero los recursos energéticos y hacer el respectivo anuncio desde un campo explotado por Petrobras, respaldado por el ejército, le escupió el asado a los brasileros. No hay que olvidar que Petrobras no es sólo una empresa del sector de los hidrocarburos, sino la nave insignia de la industria brasilera. Pero cuando aún no se había enfriado el asunto (y falta un tiempo largo para eso) Morales comenzó a amenazar a los latifundistas de su país, con una reforma agraria. Y la mayoría de los propietarios de esas explotaciones, son brasileros.

Lula ahora deberá hacer equilibrio entre el discurso de Garotinho que cuenta con el beneplácito de los estratos sociales más pobres, los Sin Tierra y aquellos que han quedado desencantados con los actos de gobierno del sindicalista Lula y entre aquellos que le exigirán que defienda ya no solo la propiedad brasilera en el extranjero, sino el papel de líder regional que durante años Itamaraty intentó construir para Brasil y del que ahora ha sido fácilmente desplazado por el caribeño.


La excepción azteca: México

Después de más de siete décadas de ininterrumpido gobierno populista y corrupto, en manos del PRI, hoy la discusión está dada entre dos partidos que se oponen en la propuesta institucional, desde la doctrina. Pero ninguno de ellos es quien carga con el peso de esas siete décadas.

Quizás esta sea la principal consecuencia no sólo de su vecindad con los Estados Unidos, sino de su integración con él. México ha visto crecer todos los sectores de su economía de manera explosiva en la última década, al punto que la explosión guerrillera de Chiapas, en 1994, el mismo día de inicio del NAFTA, hoy es apenas un recuerdo, una anécdota.

Y paradójicamente, el candidato al que todos daban ganador durante el pasado año, López Obrador (AMLO), hoy gracias no a los oficios de su adversario o del presidente Fox, sino a la bocota de venezolano Chávez, va perdiendo terreno de manera casi irrecuperable.

Pero está claro que los descendientes de los aztecas, ya están en una etapa superadora: discuten ideas. Y el PRI está fuera de esa discusión, aunque será un espectador cercano del poder, e incluso con la facultad de ser el fiel de la balanza, durante al menos unos años más.

Es que los mexicanos ya han pasado por la discusión del partido hegemónico, arbitrario y clasista, y se van desprendiendo de él. Hoy analizan su futuro de manera mucho más pragmática. El tiempo dirá si finalmente, ese pragmatismo se vuelve estructural o tan sólo fue una brisa en medio del vendaval populista latinoamericano.


La Argentina K

En nuestro país, el partido populista dominador de las últimas seis décadas está logrando ya no sólo la hegemonía, sino que incluso no se priva de pedir, en una de las raras entrevistas dadas por su líder, una oposición funcional. Esto es, dentro del modelo populista. Y el partido centenario opositor, se ha prestado a ello.

Ya se comienza a escuchar sobre un posible cambio constitucional, de forma que siguiendo los pasos de Venezuela y en pocas semanas más Bolivia, lograr un cerrojo alrededor de las políticas populistas y, nuevamente en nombre del bien común, condenar a todo el pueblo a la pobreza eterna.

La oposición no sólo está fragmentada, sino que está desorientada. Parafraseando a Séneca, no saben para donde van por lo que nadie sabe si se está en el buen camino. Pequeños partidos políticos, que lo son gracias a la benevolencia del marco jurídico electoral vigente, se arman y se desarman, se unen y se traicionan, se alían y se separan, haciendo no solo un papel ridículo y dando tranquilidad al oficialismo, sino que cada vez dan menos sensación de alternativa de poder a la sociedad, quien ve como siempre los “nuevos” dirigentes terminan siendo rápidamente cooptados por las viejas tradiciones políticas latinoamericanas.

En algunos casos se pretende juntar a todos los que no han sido aún seducidos por las mieles de la corrupción y el poder oficial, con el objetivo de poder sacar al que está en la Rosada, tal como se hizo en 1999 con la nunca olvidada Alianza. Y el resultado, tal como nos enseña Einstein, no será diferente, salvo en los nombres. O quizás ni eso. Ya que cierto bañero ajedrecista estaría para subirse a cualquier tren que lo lleve a él o sus secuaces, a Balcarce 50.

Esta fragilidad, tiene a mí entender un origen estructural que no es menor, y mientras quienes están en posición de llevar el proyecto alternativo hacia el éxito no dejen de pensar en términos personales e inmediatos, habrán de fracasar. Se requiere de la construcción de espacios ideológicamente definidos. Tal como titulara un artículo meses atrás A. Ribas, la ideología es lo único que importa. No el dogma teórico de libro. Pero ¿Qué puede salir de una unión entre socialistas y liberales? Seguro que nada bueno. Peor aún, lo que surja será funcional a la (primera, es cierto con el 40%) minoría populista.

Los espacios no se construyen con sucesivos fracasos eleccionarios a cargos ejecutivos, sino desde el crecimiento sin prisa y sin pausa de espacios legislativos, hasta que se logre obtener una masa crítica necesaria en el electorado para pelear por el poder ejecutivo con alguna probabilidad de éxito. Esto minimiza los costos de exposición al fracaso y permite construir la idea que una alternativa en las ideas en posible, aunque a futuro. Así también se consigue un mayor nivel de involucramiento de la sociedad, sin expectativas desmesuradas que al no lograrse, se convierten en frustraciones.


El bipartidismo

Durante décadas se dejó la educación y sus espacios en manos de la izquierda. Esto lo podemos hasta ver con espanto, como un pequeño grupo de estudiantes (?) (ana)crónicos en la UBA, ha logrado evitar que se elijan las autoridades de manera reglamentaria, porque no son del agrado de los revoltosos, mientras la inmensa mayoría busca terminar sus respectivas carreras en lugar de militar y ser universitario de por vida.

Pero peor aún, es el no haber dado pelea por los contenidos que desde el nivel inicial se imparte, permitiendo de manera pasiva que el revisionismo histórico haya llegado para quedarse. Muchos chicos, al terminar su instrucción escolar, jamás volverán a tener una instrucción formal y las ideas que durante ese período se les haya suministrado, serán formativas sin alternativa de discusión futura.

Con este cuadro, está claro que la opción liberal en Latinoamérica en general y en la Argentina en particular, tiene aún un largo camino que recorrer para poder llegar al poder. No por que sus ideas no sean las correctas, sino porque no se ha sabido transmitirlas.

Y una excelente forma de difundir las ideas de la libertad y el respeto de los derechos individuales, es desde la tribuna política. Legisladores nacionales, provinciales y comunales que llegan a sus bancas desde partidos que se identifican con esas banderas, deberían asumirse liberales, sin mimetizarse con discursos oportunistas de corto plazo. Separar estas banderas de las gestiones que en nombre del liberalismo, hicieron populismo. Educar al soberano, con los actos y no sólo palabras, presentado proyectos aunque por ahora sean testimoniales, estos permitirán que la gente comprenda en hechos concretos, que queremos decir cuando hablamos de defender la libertad y la propiedad.

Buscar alianzas circunstanciales que permitan propender a la independencia de la justicia, la transparencia de los actos del ejecutivo y un legislativo soberano, serán mejor recibidas que la negociaciones por cargos en un parlamento, al solo efecto de conseguir más contratos.

Si queremos diferenciarnos en las ideas, previamente deberemos demostrar que somos diferentes en los métodos, sin reparar en los tiempos. Es preferible más tarde y sanos que temprano y contaminados.

Y si esto no fuera posible, entonces habremos de tener que pensar, que la idea de la política en Latinoamérica no podrá se modificada y así, los Chávez, los Morales, los Humala y los Kirchner, son la única alternativa.

No los culpemos a ellos. Hagámonos responsables nosotros.


Mayo 23, 2006.-
Publicado en Fundación ATLAS 1853 (www.atlas.org.ar), DIARIO DE AMERICA (www.diariodeamerica.com) y LATIN LIBER (www.latinliber.com)

Discriminación originaria

El patriotismo es el amor a la patria. El nacionalismo, es el odio hacia los extranjeros. (Edmund Burke)

Si algún dirigente del estado judío saliera a decir que quien no sea semita y practicante ortodoxo, será considerado ciudadano de segunda en Israel y su pueblo lo aceptara, ¿Podríamos decir que es razonable amen el trato que recibieron en la primera mitad del siglo pasado, especialmente en Europa y la URSS? Seguramente acordaremos que no. Que los seres humanos no son discriminables. Y sus creencias, orígenes raciales o inclinaciones personales, no califican o descalifican a nadie, siempre que se respete al resto de la sociedad ese mismo derecho.

Entonces, ¿en que se basa esta ola de racismo “invertido” (?) en Latinoamérica, donde si algunos no comenzamos a comprar cantidades importantes de betún cobrizo, nos encontraremos que seremos culpables de lo que hicieron Hernán Cortes, Francisco Pizarro y sus descendientes mestizos, salvo que podramos demostrar nuestra inocencia, ante jurados “originarios”?.

Cuando el recién asumido presidente Boliviano Evo Morales habla sobre la reivindicación de 500 años de los pueblos indígenas sobre la minoría blanca y mestiza, ¿Está alertando sobre la inversión de roles? Allí donde algunos “carapálidas” cometieron abusos más por el hecho de ser poseedores del poder que por una cuestión de raza, ahora ¿Serán los quechuas, aymaras y guaraníes quienes en nombre de Tupac Tapari o cualquier otro que se haya sublevado (incluido el Che), ejercerán ese poder para aplicar el castigo a los recién llegados (en el siglo XV) y de paso, mejorar situaciones personales?

Cuando Humala, el candidato que figura primero en la encuestas que miden a los competirán por la presidencia peruana, habla sobre el etno-nacionalismo, pretendiendo un estado “grande” al estilo socialista, pero reemplaza a la clase proletaria del marxismo por el indigenismo, ¿Acaso, está diciendo que habrá una clase con más derechos que otros? ¿Estará América Latina construyendo un nuevo foco de racismo extremista, demostrando nuevamente que siempre estamos un siglo detrás del mundo civilizado?

En ambos casos podemos reverenciarnos en otro payaso actual, el bolivariano Chávez (si Bolivar se levantara de su tumba ....), quien pasó del indigenismo americanista al comunismo insular. El de Castro. Este sistema, que tal como los “intelectuales” del local Grupo Fénix, pretenden “vivir con lo nuestro” y ahorrar lo de ellos.

Cuando tuvo lugar el primer Foro Social Mundial, en la brasileña ciudad de Porto Alegre, se planteó desde a izquierda, que se encontraba a punto del KO técnico luego de la caída del muro de Berlín y el derrumbe de la Unión Soviética, la necesidad de reemplazar a los ya minoritarios “proletarios” (obreros industriales), por alguna otra problemática que les diera la posibilidad de reactualizar no solo sus discursos, sino de mantener la posibilidad de la discusión política. Tres fueron los temas que se introdujeron entonces: La defensa del medio ambiente, de las diferencias (de genero, de orientación sexual, religiosa, etc.) y de lo que se dio en llamar los derechos de los “pueblos originarios”.

El gran error del liberalismo mundial, fue no salir a aclarar, que esos temas eran en su gran mayoría, la base del ideario político liberal. Acaso hay alguien, que haya defendido desde siempre el respeto (y la necesidad) de las diferencias, más que el liberalismo. Si algo defendió esta corriente de pensamiento, es el reconocer que cada ser humano es distinto y tiene el derecho (y la sociedad la obligación de dejarlo) de vivir según lo crea conveniente, siempre que respete ese mismo derecho a todo el resto de la sociedad. Libertades que incluyen las de prensa, de circulación y de propiedad. En contraposición, los socialistas, en todos sus grados, han propendido a la definición del “deber ser”, que implica un único “molde” para toda la raza humana. Y ahora pretenden ser respetuosos de lo que desde Kant y Hegel señalaron como el peor de los males: las diferencias.

Desde la izquierda se ha intentado simplificar la idea del liberalismo, llevándolo al campo de la economía. Y casi siempre han etiquetado como representantes de esta corriente, a quienes sólo un miope ignorante los podría considerar como tales. En muchos casos, apenas son más digeribles atento que se los compara con populistas nacionalistas de moral dudosa. Ahora se pretende tomar principios liberales y convertirlos en la respuesta a la propia idea que los defendió, durante los últimos 400 años. Y que hacen los intelectuales que dicen defender la libertad: sonríen.

Porque no existe el racismo bueno y el racismo malo. No es relevante quien discrimina y quien es discriminado. Originarios o no. Blancos, negros, cobrizos, amarillos son apenas circunstancias personales a las que tan solo los ignorantes dan importancia. Y los movimientos de izquierda utilizan para hacer política. La misma que hacen desde que el idealismo, contaminó las mentes humanas.

Mientras la izquierda declama por la defensa de los pueblos originarios, los liberales deberíamos comenzar a hacer público el principio fundamental, que parece que ya no lo es: que defendemos los derechos de todos los seres humanos, de cualquier poder hegemónico que intente avasallar sus derechos individuales, en nombre de cualquier colectivo, por altruista que sus miembros o sus objetivos parezcan.

O podemos quedarnos callados y dentro de algún tiempo, lamentarnos.


Enero 24 de 2006.-

Publicado en Fundación ATLAS 1853 (www.atlas.org.ar) y DIARIO DE AMERICA (www.diariodeamerica.com)