viernes, 7 de septiembre de 2007

Mentiras y el IPC

Parafraseando a Benjamin Disraelí, logramos verificar que no descubrimos nada nuevo. En lugar de las “estadísticas” en forma genérica, la mayor de las mentiras hoy día en nuestro país, es, dentro de ellas, el Índice de Precios al Consumidor (IPC).

El 2007 comenzó con un acto de prepotencia que ha tenido consecuencias mucho más graves que las que se previeron en aquel momento. La intervención por parte del Secretario de Interior Moreno al INDEC a los efectos de evitar un desborde del IPC en pleno año electoral, ha determinado la distorsión de un índice clave a los efectos de la vida económica ordenada de una sociedad.

Pero esta no fue la única consecuencia. El CER, coeficiente por el cual se calcula la actualización de capital de un tercio de deuda pública renegociada (luego de la quita) también se ha visto impactado, disminuyendo la renta de quienes creyeron que luego del default, la Argentina se encaminaba hacia la seriedad.

Por último, pero no por eso de menor importancia, se ha impactado de lleno en la credibilidad del INDEC, un ente que durante décadas había logrado mantenerse al margen de la falta de seriedad de las sucesivas administraciones, obteniéndose como resultado la duda sobre todos los índices e indicadores que el Instituto publica.


El IPC

Este índice es la medida de la inflación. Para su confección se relevan de manera periódica una importante cantidad de productos y servicios, obteniendo los datos de los comercializadores y prestadores de los mismos. Es evidente que para que este relevamiento tenga sentido, la confidencialidad de los informadores de los precios debe ser preservada a rajatabla. De no hacerlo, la posibilidad de verse presionados por el poder de turno para que los precios se mantengan constantes, haría que en lugar de comunicar los precios reales, informen los que desde el Poder Ejecutivo quieran escuchar, inutilizando así la encuesta y sus resultados.

Una de las graves acusaciones hacia el Secretario de Comercio Interior es que presionó a las autoridades del Indec para que le suministren la lista de empresas y comercios que declaraban aumentos. Los propios técnicos que fueron removidos por resistirse a violar el secreto estadístico, denunciaron estas presiones.En realidad, la necesidad de confidencialidad se verifica no sólo en la confección del IPC sino en cualquier encuesta de precios o de calidad de servicio que se realice.

El otro factor necesario para asegurar la calidad del índice, es la idoneidad técnica de los analistas y de los responsables del INDEC. La atropellada de Moreno logró poner en duda ambos pilares, socavando así de manera profunda y calculada la veracidad de los índices.


Las encuestas privadas y otras referencias.

La falta de credibilidad en los números oficiales, ha generado la necesidad de elaborar índices en consultoras y ONGs, que resultan mucho más creíbles.

Si bien la diferencia en la magnitud de las respectivas encuestas es significativa, el punto de convergencia al que llegan hoy, tanto consultoras, como centros de estudios y otras ONGs, demuestra claramente que más allá de sus respectivas simpatías políticas, el IPC no refleja el alza real de la inflación.

Aun así, estos índices privados contienen las distorsiones que el programa implementado desde la Casa Rosada incluye. Esto es, no sólo las tarifas congeladas desde hace ya más de un lustro, sino la política de precios impuestos (¿alguien puede creer que son acordados?) sobre los bienes más sensibles de las canasta familiar.

Como ejemplo veamos que pasó en Agosto de 2007. Mientras el Indec asegura que el rubro Alimentos y Bebidas el aumento fue del 1.2%, la Liga de Acción del Consumidor ADELCO, contabiliza un 7%. Para el gobierno la canasta básica alimentaria aumentó 2.2% pero para la consultora Equis, el incremento para el mismo mes fue de 7.15%

Mientras la inflación acumulada en el año según los datos oficiales es del 5% (0.6% en Agosto), la Asociación de Consumidores Libres calculó 16%.

Otra forma de aproximarse al cálculo de la inflación es a través del incremento en la recaudación del IVA. Durante los primeros ocho meses de 2007 los ingresos por este tributo aumentaron un 35%. Considerando un crecimiento real del consumo del 8,5% y una mejora en la eficiencia recaudatoria del 3% el efecto de aumento de precios sería del 20,8%.

La diferencia entre la estimación de la inflación para el 2007 basada en los números del Indec (8% / 8.3%) y los privados (22% / 25%) o la recaudación del IVA, demuestra a las claras que la manipulación de los índices no es ni menor ni sutil.

Lo que hace inútil al esfuerzo de los interventores del Indec, es justamente esa falta de sutileza, que ha logrado que ya nadie tome el índice oficial en serio, por lo que el desgaste en la credibilidad de los dichos del gobierno, son sólo costo sin beneficio alguno.

Una consecuencia de la inexistencia de un indicador confiable, es la dificultad en el cálculo económico de los negocios. Agregado esto al incremento de la tasa de interés, se produce un fuerte desaliento a la inversión y a la creación de empleo.. La tasa interbancaria para entidades de 1ra línea, ya ha llegado al 13%.


El Iceberg

Hasta aquí estamos describiendo la parte visible del iceberg. Pero los que viajaban en el Titanic aprendieron a un altísimo costo, que lo más peligroso está fuera de la vista. El peligro está bajo la superficie. Hoy en la Argentina, pasa lo mismo cuando hablamos de la inflación.

Cuando el mercado es intervenido y las decisiones de los burócratas reemplazan las preferencias de los individuos, entonces las mediciones de precios, aún sin manipulaciones, dejan de ser representativas.

Vimos que aun los índices no oficiales, están contaminados por la intervención del estado en la fijación de precios y tarifas. Mientras las tarifas se mantengan congeladas y los precios relevados sean los que desde la Secretaria interior se fijen, todo seguirá igual.

Pero más temprano que tarde, tomaremos conciencia que lo que está sumergido es más que relevante. Con precios congelados terminaremos en el desabastecimiento y aquellos que puedan pagar deberán concurrir al mercado negro. Pensar que los productores subsidiaran a la demanda, es cuanto menos infantil.

Las retenciones a las exportaciones deberán mantenerse para sostener la deteriorada solvencia fiscal y para evitar la desaparición completa en el mercado interno de aquellos commodities y bienes exportables que se consumen localmente (granos, derivados del petróleo, carne, leche, etc.). Obviamente esto limitará el ingreso de divisas y se perderán mercados que costó décadas obtener.

Con tarifas congeladas se agravará lo que en 2007 ya comenzamos a vivir. Las inversiones serán anunciadas y además deberán ser solventadas por el gobierno, ya que sin rentabilidad posiblemente nadie las realice. El sector privado ya comenzó a retirarse de la inversión y la consecuencia es la falta de gas, energía eléctrica, gasoil, etc.

La producción deberá desacelerarse para adecuarse a la oferta energética. El spread entre el precio internacional y el definido por el gobierno aumentará o al menos se mantendrá, siendo los subsidios que se deberán distribuir (de manera sospechosamente no transparente) causa de un aumento del gasto.

Como y cuando van a sincerarse los precios es algo difícil de predecir. Quien será el próximo presidente, cual es su visión de la realidad actual, cual será el apoyo legislativo con el que cuente, etc. Aunque no necesariamente quien vaya a contar con más apoyo esté dispuesto a realizar el ajuste.

Lo que si está claro es que el ajuste deberá ser realizado. Podrá ser programado y por ende ordenado, o bien por demorarse, será inevitablemente reactivo al choque con el iceberg. En este caso, sólo se podrán apagar incendios, que no serán pequeños ni pocos. Aunque nadie podrá argumentar que el choque no se podía predecir.


Buenos Aires, Septiembre 06, 2007.-

Publicado en Fundación FUTURO ARGENTINO (www.futuroargentino.com.ar), el DIARIO DE RIO NEGRO (http://www.rionegro.com.ar/diario/2007/09/15/20079o15f02.php) y Fundación ATLAS 1853 (http://www.atlas.org.ar/)

martes, 28 de agosto de 2007

La inflación y la paz en los cementerios

Aunque ya está fuera del gobierno (pero no fuera de la escena, al menos la judicial), nadie podrá olvidar que de manera indubitable, al momento de asumir como ministro de Economía, Felisa Micelli aclaró que prefería “un poco de inflación a la paz de los cementerios”.

Y debemos reconocer que esta profecía se ha cumplido. Aunque para ser justos y dado que ella sólo ocupaba protocolarmente aquel puesto, quien ha dado las instrucciones necesarias para que ello ocurra y continúa haciéndolo, no es otro que el mismo presidente de la Nación.


La inflación

La tasa de inflación mide el cambio porcentual del nivel general de precios de la economía.

La inflación está estrechamente ligada a la política monetaria y fiscal de una economía. Altas tasas de inflación están a menudo asociadas a una aumento de la oferta monetaria, generalmente como consecuencia de grandes déficit presupuestarios.

La medida de la inflación es el Indice de Precios al Consumidor (IPC). Para la confección de este índice se relevan de manera periódica (generalmente semanal) una cantidad predefinida de precios correspondientes a bienes y servicios, los cuales no representan una canasta determinada, sino que intentan reflejar de manera lo más fidedigna posible, las variaciones de precios de una economía, de manera integral. Por eso se debe incluir a todos los sectores.

La otra particularidad de este índice, es que considera toda variación nominal sobre los precios encuestados, los que son seleccionados por su peso ponderado en el consumo nacional. De esta manera no sólo refleja las variaciones estructurales sino también aquellas que se dan tanto por cuestiones de estacionalidad como las que se originan en fluctuaciones de coyuntura tanto en el mercado domestico como en el global.


Inflación subyacente

Hace ya algunos años, que en los Estados Unidos se publica un índice adicional que se ve despojado justamente de estas variaciones relativas que pueden modificar la ponderación de la inflación real. A este índice se lo conoce como “core inflation”

Para la confección del mismo, se prescinde de los bienes y servicios cuyos precios son más volátiles y de aquellos bienes y servicios cuyos precios difieren de la tendencia general. O sea, se excluye del cálculo a los precios de los comestibles y de la energía más volátiles, así como los precios concertados o administrados.

En Latinoamérica se la conoce como “inflación subyacente” y quien primero ha adoptado este índice ha sido México en el 2000. Para su confección, elimina el precio de las naftas, electricidad y gas para uso domésticos (precios administrados), del transporte, de la telefonía y otros precios concertados, así como 36 frutas y verduras y otros 20 productos de alta volatilidad/ estacionalidad.

Cuando se analiza una serie de este índice, se puede apreciar un comportamiento más suave, sin las violentas fluctuaciones de la inflación general. Se considera que este índice es la parte estructural de la inflación, y la que marca la tendencia a mediano plazo.

Si bien para el ciudadano común esto parece un sinsentido, ya que sufre los efectos de toda la inflación y no sólo una parte, es un índice fundamental en el análisis macroeconómico. Especialmente en la gestión de política monetaria, donde a través de diversos instrumentos que afectan el índice de precios tales como tasas de redescuento, tasas de referencia, letras de regulación monetaria, encajes, etc., la medición de efectos sobre la inflación subyacente evita las distorsiones que el IPC general contiene de manera implícita.


La inflación y la Argentina

En un reciente trabajo, Antonio Margariti explicaba claramente no sólo las diversas maneras de calcular un índice de precios, sino que agregaba a la discusión la particularidad del gobierno brasileño, quien desde 1934 publica siete índices de precios distintos, variando en la metodología de su obtención (no en los datos relevados), dando así mayor transparencia.

Pero como es de público conocimiento, la actual administración actual ha logrado pulverizar una tradición de seriedad y veracidad que ostentaba el INDEC. En lugar de hacer algo parecido a lo sugerido por Margariti, se hizo exactamente lo contrario. Se buscó timar a la confianza de analistas, inversores y del público en general, manipulando fuera de toda ortodoxia matemática uno de los índices más relevantes de la economía.

Quizás por aquello que la política domina a la economía, y en una vuelta de tuerca adicional y localista, pasamos de índices de inflación general y subyacentes a la “inflación dibujada”.

Podríamos afirmar que este argentinísimo índice, busca al igual que el subyacente, la eliminación de precios volátiles, pero con una particularidad: sólo aquellos cuya volatilidad es positiva (aumento de precio, como la lechuga, los zapallitos, etc.). Cuando por el contrario, la misma es negativa (disminución de precio) el bien o servicio no sólo no es quitado de la base de cálculo, sino que si anteriormente se lo hubiera eliminado, se lo vuelve a considerar.

De manera adicional, el efecto “precio controlado”, hace que el nuevo IPC carezca aun más de validez.

Anteriormente dijimos que se deben sacar del cálculo tanto los precios volátiles como aquellos que no reflejan las consecuencias de la oferta y la demanda (administrados y concertados). Pero aquí se deja a estos últimos de manera que gracias a una ponderación significativa, los precios y tarifas congeladas (por el gobierno) minimizan cualquier otro impacto alcista.

El control de precios no se limita exclusivamente a tarifas de servicios públicos, sino que se incluye desde el pan francés hasta la mayoría de los commodities, desde combustibles hasta alimentos (incluida la carne). Se extiende hasta distorsionar la oferta a través de retenciones o la demanda a través de subsidios.

De esta manera, la inflación general es tan solo un dibujo de la inflación real. Esto no es otra cosa que la racionalización de esa sensación que el público tiene, cuando se publica mensualmente el IPC oficial e instintivamente, la considera una burla.

Pero mucho más peligroso son las consecuencias en la gestión de gobierno. Si a partir de este índice de inflación general dibujado, se busca obtener la inflación subyacente y con la misma se pretende hacer políticas monetarias activas, entonces estamos sentados ya no sobre un barril de pólvora, sino en un polvorín.

Hoy el BCRA se encuentra trabajando en un proyecto para elaborar un índice de inflación subyacente (ponderado por persistencia – IPCP) y según su presidente, de haberse utilizado este método para medir la inflación de los últimos meses, el alza de precios habría sido menor.

Pero coincidiendo con D. Artana de FIEL, “La Argentina no sufre una mayor inflación por un ajuste de precios relativos, como dice el gobierno”. Debemos mirar las desproporciones entre la excesiva demanda agregada y la oferta así como el desmanejo de la política monetaria.

Cuando se calcula la inflación subyacente real, se toma conciencia del polvorín. Cuando ya no sea posible contener la realidad con los dibujos del INDEC, algo que más temprano que tarde va a suceder, entonces habrá muchos que con cara de sorprendido buscarán un culpable, preferentemente extranjero o con ideas económicas distintas, a quien echar las culpas. Aun cuando quienes han armado este polvorín, hayan sido ellos mismos.


Buenos Aires, Agosto 23, 2007.-
Publicado en Fundación ATLAS 1853 (www.atlas.org.ar), NUEVO ENCUENTRO (http://www.nuevoencuentro.com/modules.php?name=News&file=article&sid=2478) y DIARIO DE AMERICA (http://www.diariodeamerica.com/)

miércoles, 22 de agosto de 2007

Aquellos buenos viejos tiempos

Lo único permanente es lo transitorio. Y la política no escapa de esta realidad. Hasta diría que la confirma.

Hace menos de tres semanas, en un intento de entender los escenarios que podían darse según los posibles resultados de las próximas elecciones, me propuse tratar de visualizar las propuestas de política económica entre las que deberíamos elegir.

El caso es que al intentar semblantear una eventual gestión de la Sra. Carrió, me vi forzado a interpretar los documentos emitidos desde Centro Interdisciplinario para el Estudio de Políticas Públicas (CIEPP), presidido por quien era señalado como el futuro ministro de Economía de la Coalición Cívica: Rubén Lo Vuolo. (ver: Oferta socialista para el 2007: Carrió - http://gustavokupfer.blogspot.com/2007/08/oferta-socialista-para-el-2007-carri.html)

Apenas 48 horas después, la candidata “oficializó” a Pratt Gay como su eventual ministro de Economía. Y debo reconocer que a la fecha no he encontrado comentario alguno del economista en su nuevo papel, que me permitiera ratificar o rectificar lo elaborado anteriormente.

Este reemplazo, ya era todo un cambio en lo que se podía esperar en un eventual gobierno “lilista”. Aun así, desde el ARI y sus aliados, no se escuchó reclamo alguno. Aunque hubo cierto cosquilleo interno.

Pero nada comparado con las reacciones (Macaluse, Maffei, etc.) que provocaron las últimas alternativas no negadas por la propia Carrió. Una eventual alianza con Ricardo López Murphy. A confirmarse orgánicamente el próximo fin de semana.


El PRO

Definitivamente, 2003 fue el año del paroxismo en Recrear. Casi de la nada, López Murphy lograba un tercer puesto en las presidenciales a menos de siete puntos del primero y además, arrasaba en la Ciudad de Buenos Aires. Era el año del “perro”, aunque en el horóscopo chino haya sido otro.

En cambio 2005, fue el regreso a la realidad. Sin antecedentes protagónicos en la política de las grandes ligas y sin haber aprovechado las oportunidades que se presentaron, (recordar aquel cambio de fecha para las elecciones en la ciudad que impulso Ibarra, que le hubieran permitido a López Murphy ganarla cómodamente) la opción elegida fue la peor posible. Y el resultado, un pobrísimo y evitable quinto puesto en la Provincia de Buenos Aires. Una lápida.

De manera paralela, se conformó una alianza la cual tuvo casi como distrito excluyente a la Ciudad de Buenos Aires. Así nació propuesta Republicana. PRO para los amigos.

Con la afirmación de Mauricio Macri como triunfador en aquellos comicios, la lucha por el liderazgo en el PRO estaba definida. Así fue que incluso López Murphy (RLM) debió esperar que Macri decidiera donde jugar en 2007, para él poder mover sus fichas.

La historia reciente dejó claro que Macri no se equivocó cuando apostó por la Ciudad. Y arrasó.

¿Que es lo que muchos esperan de RLM? Seguramente que encuentre un camino sólido para construir un proyecto político serio. Una alternativa real.

Ser primer candidato a diputado nacional, para desde allí posicionarse como jefe de un Interbloque en la única cámara que se puede hacer política, sigue aun siendo una alternativa.

La cámara de senadores quizás da mas brillo, pero hace años que en ella se carece de la menor posibilidad de oponerse a nada. Tan es así, que aun cuando el cuerpo de diputados mas que triplica el de senadores, el hombre (y la mujer) de la calle, no sabe los nombres de los representantes de su propia provincia en la cámara Alta. Mucho menos, los ajenos.


Macri o Carrió

Hasta hace 10 días, al menos de manera pública el desencuentro entre López Murphy y Macri era la falta de apoyo explicito e ilimitado de este a aquel, así como la inflexibilidad del primero en rever el cargo al cual se postulaba.

López Murphy dejó muy claro que atento a los orígenes familiares y como buen descendiente de irlandeses, su tozudez le impedía bajarse de la candidatura presidencial. “No podemos dejar de llevar una alternativa propia” decía el recrearista.

Por su parte, su ambivalencia ante la posibilidad no solo de encontrarse frente a una derrota que licue el peso psicológico del 61% de junio, mas la incomodidad de una importante parte de su propia fuerza, obligaba a Macri a limitar el respaldo que le reclamaban. Proponía en cambio la senaduría para el bulldog. Esto le aseguraría un resultado decente como mínimo en la Ciudad y le daría margen para su negociación interna.

Sorprendentemente, López Murphy se bajaría de su candidatura presidencial y aceptaría la alternativa del senado, pero junto a quien sólo lo une el espanto. Y los viejos recuerdos.

Recrear y el ARI son dos partidos que deben aun crecer, aun con alianzas, hasta convertirse en una alternativa de poder real. Pero uno del otro. Representan ideologías totalmente disímiles.

La separación de poderes, el principio republicano y la idea federal no pueden hacer en una sociedad moderna la diferencia entre un partido y otro. Esos principios deben ser comunes a todos los partidos. A todos los ciudadanos.

Caso contrario, estaríamos dando a la dictadura actual, un status ideológico.

Si López Murphy está dispuesto a dar el paso que sea necesario para poder desalojar a la pareja presidencial, no es hacia a quien por despecho lo hacen mirar, donde debería recalar.

Mantenerse dentro del PRO debe ser ahora la primera prioridad. Y la renuncia a la candidatura presidencial debe ser realizada en el marco de una activa participación no sólo en el gobierno de la Ciudad, sino en el armado de las listas a ser presentadas y en la decisión de los apoyos que el PRO otorgue, el próximo28 de octubre.

Subirse a la Coalición Cívica como candidato a senador, significa no sólo renunciar a una asociación que es mucho más afín, sino también al ostracismo político.

Quizás algunos políticos no lo vean, pero los votos de Recrear no se suman a los del ARI o el socialismo. Una alquimia así sólo puede darse dentro del PRO. Ya sumaron mal en la Provincia, en 2005.

Es mejor planear el futuro, que brindar por los viejos buenos tiempos, ya que no todo pasado fue mejor.


Buenos Aires, Agosto 23, 2007.-

Publicado en La Nueva Provincia (Bahia Blanca)

miércoles, 1 de agosto de 2007

Oferta socialista para el 2007: Carrió

Empiezan a posicionarse los diferentes candidatos para las próximas presidenciales y el pelotón de vanguardia va tomando forma. Elisa “Lilita” Carrió es una de las que tiene plaza asegurada en este grupo.


Marco macroeconómico

Rubén Lo Vuolo es no sólo el economista de cabecera de Carrió, sino el principal referente económico del ARI y de la Coalición Cívica, ambas referenciadas en la propia Carrió. La incorporación de Alfonso Prat Gay es más reciente y todavía no se ha traducido en un programa ni tampoco en declaraciones referenciales del ex presidente del Banco Central.

En Diciembre del 2006, Lo Vuolo publicaba su informe Nro. 53 (Los límites del análisis del comportamiento virtuoso de los agregados macroeconómicos), el cual ayuda a comprender algunas ideas que podrían convertirse en ejes de gestión, en el caso que Carrió accediera a la primera magistratura.

En este trabajo, el economista busca encontrar los puntos de unión entre el modelo implementado en los 90’s y el actual de forma de plantear sus diferencias con ambos. Veamos que nos propone:

“El nuevo esquema macroeconómico de Argentina es más consistente que el vigente durante la Convertibilidad, pero eso no significa que se ha logrado modificar el régimen de organización social construido en los noventa.”

“Es necesario algo más que una política de tipo de cambio competitivo para cambiar los principios de organización social heredados de la década del noventa. Plantearse como objetivo una tasa de crecimiento lo más alta posible confiando en el derrame de sus beneficios, es una apuesta ortodoxa que no apunta a cambios sustantivos del régimen de organización económica y social.”

Es claro que en el corazón de la Coalición, se ve como superadores aquellos elementos que limiten el funcionamiento del mercado. El “derrame” es la consecuencia de un sistema económico libre, con reglas claras y un importante marco institucional, de forma de incentivar las actividades de riesgo, en búsqueda de rentas por encima del promedio, hasta que el propio mercado arbitre y nivele las mismas.

Lo Vuolo expresa su descreimiento hacia este tipo de marco institucional, prefiriendo otros donde no sea a través del mercado, que se definan ganadores y perdedores. Donde un tipo de cambio artificialmente alto y digitado por la autoridad económica, es un punto importante.

Más Aun, “Un cambio sustantivo de este patrón de desigualdad debería colocar en el centro de toda estrategia a la cuestión distributiva.” Dicho de otra manera, la mano “invisible”de Adam Smith, debe pasar a ser la “visible” del estado.

Es entonces que parece que alcanza con superávits gemelos para tener un esquema consistente, aun cuando existan tarifas congeladas, precios regulados y salarios en dólares a niveles comparables de países de muy bajo nivel de desarrollo, donde el trabajador es descartable. Ni que hablar si consideramos que un 45% de la fuerza laboral se encuentra en el mercado informal y por ende sin ningún tipo de protección (laboral, social ni previsional).

“Los modelos ortodoxos asumen que la única institución existente es el mercado, de forma tal que los derechos de propiedad se consideran dados de una vez y para siempre, los contratos firmados y nunca revocados.”

Si no queda claro las implicancias al rechazo de lo denominado por el autor como un “sistema ortodoxo”, menciona como crítica y por ende como elemento a reconsiderar, los alcances de los derechos de propiedad y la validez de los contratos.

Seguramente esto tenga mucho que ver con la propia percepción de no lograr al menos en el 2007, ser parte de una agrupación que vaya a tener la responsabilidad de administrar el poder. De esa forma, podríamos verificar el famoso “Teorema de Baglini”.

En caso de no ser este el caso nos estaríamos encontrando con un frente político que pretende relativizar principios tan básicos como el derecho a la propiedad y en consecuencia, la libertad misma.


Energía

En el mismo informe, el economista dice: “Mas allá de las retenciones y de algunos acuerdos bilaterales entre el gobierno y las empresas petroleras, la novedad es la creación de la empresa Energía Argentina S.A. (ENARSA). Esta empresa se creó sin capacidad para modificar el contexto general en el área”.

Pareciera que la creación de ENARSA no fuera en si mismo un paso atrás. Un sinsentido que a la vista de la experiencia argentina permite augurar ineficiencia y un claro foco de corrupción. Aparentemente, el problema es la falta de capacidad de esta sociedad anónima con mayoría estatal para modificar las condiciones del mercado. Podríamos interpretar que si se hubiera copiado el modelo de PDVSA, donde la misma posee mayoría accionaria a lo largo de toda la actividad hidrocarburífera (upstream y downstream), entonces ENARSA podría haber sido un acierto más del gobierno. O, que en caso de llegar la Dra. Carrió a la presidencia, deberíamos prever la posibilidad de un cambio a la venezolana, sobre el sector.

“La renta petrolera sigue en manos de empresas multinacionales y, pese a que el país es productor y exportador de hidrocarburos, se registran serios problemas de suministro energético que obligaron a importar gas y combustible, mientras caen las reservas petroleras. La falta de estrategia frente a la crítica situación de la matriz energética abre serios interrogantes sobre eventuales cuellos de botella en un contexto de elevadas tasas de crecimiento económico.”

Finalmente podemos ver la cercanía entre el discurso arista y el oficialismo. El problema de la crisis energética no está en la falta de reglas claras y precios intervenidos, que aseguren rentabilidad a los productores en condiciones equiparables a las de otros países y por ende incentiven las inversiones necesarias. Para el referente económico del ARI, el problema parecería estar en las “elevadas tasas de crecimiento”. Y en las empresas privadas.


Borrador de una propuesta

Días atrás, la Sra. Carrió dijo: “Hay tres ejes que son decisivos, uno es el tema inflacionario y por eso proponemos una moneda con real poder adquisitivo, el segundo es un problema estructural vinculado al tema del transporte por lo que proponemos tener un plan vial que mejore la estructura y el transporte de cargas que hoy esta distorsionado”. “El tercer tema es el energético, donde están subvencionadas las clases altas con el dinero que pagan los pobres que tienen valores altísimos en el costo de la garrafa, por eso necesitamos un uso racional de la energía y un plan que reclamamos desde hace años”. (Mar del Plata, 25 de Julio de 2007)

Estos conceptos se expresan de forma muy general y sólo podría analizarse su contenido si se plantearan propuestas más concretas. Podemos afirmar que el discurso económico de la Dra. Carrió carece en general de precisiones o siquiera de algo más que sus títulos. La candidata suele afirmar que además de la adhesión a los principios de la República, con los cuales es difícil estar en desacuerdo, la incorporación a su coalición requiere que se acepte el “desarrollo” y “la distribución del ingreso”. Tal vez falte decir la “mejor” distribución del ingreso para que el concepto se constituya en un objetivo comprensible. Así estaría fuera de discusión, de lo contrario suena como una apelación simplista y meramente efectista además de peligrosa.

Según lo mencionado antes por el propio Lo Vuolo, la alternativa de una flotación del tipo de cambio no esta en la lista de la Coalición. Pareciera entonces que “una moneda con real poder adquisitivo” no implica un peso de más valor sino un tipo de cambio “competitivo”.

Pretender atacar la inflación con un tipo de cambio real alto, el cual sólo se puede lograr a través de sucesivas intervenciones del BCRA en el mercado, es querer apagar el fuego con nafta. En la penúltima semana de julio se vio que ante una leve turbulencia internacional, la Argentina se somete más que cualquier otro país a los vientos de la desconfianza. En esa situación la demanda de pesos se hace rápidamente menor que la oferta. El 55% de las Reservas del BCRA están esterilizadas vía NOBAC y LEBAC, generando un alto costo que debe ser compensado por la renta obtenida por el otro 45%. Algo no que podrá ser mantenido por mucho tiempo.

Por otro lado, la diferencia entre el precio del gas en garrafa (GPL) y el gas natural, es consecuencia de la liberalización parcial del precio del primero y el congelamiento del segundo. No es un subsidio de uno a otro. Lo que ocurriría de liberarse ambos, es que el gas natural aumentaría mucho más que la garrafa. Pero dado su impacto en el IPC, el interés en mantener al gas natural quieto, al menos hasta octubre de 2007, es crucial para la administración actual.

Respecto del precio del GLP, se han presentado muchos proyectos de subsidio al mismo en la Cámara de Diputados. Todos han quedado en el cajón de la presidencia de la Comisión de Presupuesto. Ninguno de dichos proyectos generaba un problema en término presupuestario como para no haber podido ser tratado. Pero esto quizás sirva para mostrar el interés del oficialismo en los más necesitados. Y de todos aquellos que consideran que este modelo tiene alguna consistencia.

Seguramente, a medida que avance el proceso electoral, podremos ir teniendo mayores certezas para analizar a los candidatos. Pero está claro, que por la cercanía de los dichos (y escritos), la explicación de los planes deberán ser muy detalladas para poder revertir los conceptos hasta aquí vertidos.


Buenos Aires, Julio 31, 2007.-

Publicado en Fundación FUTURO ARGENTINO (www.futuroargentino.com.ar), DIARIO DE AMERICA www.diariodeamerica.com) y Fundación ATLAS 1853 (http://www.atlas.org.ar/)

lunes, 23 de julio de 2007

Continuismo familiar

“La novedad del cambio será seguir en la misma dirección”. Si bien no sorprendió a nadie, la candidata del kirchnerismo dejó muy claro hacia donde pretende ir. En una sola frase, decidió bajar el estudiado slogan de su primera campaña gráfica. Entonces, el cambio no comenzará en 2007 si Cristina Fernández de Kirchner resulta electa presidente.

Esta definición no es menor. Permitirá no atenernos exclusivamente a lo que digan los eventuales portavoces de la señora. Lo realizado por su marido en los últimos cuatro años y lo que haga o diga cualquiera de los miembros de la pareja reinante o sus descartables acólitos, son y serán elementos a considerar en cualquier análisis.


Las “tres construcciones basales”

El pasado jueves, fue el lanzamiento de la candidatura y es necesario rescatar algunas ideas que si bien distan de ser memorables, sirven para semblantear a la heredera del pingüinismo.

En un discurso vacío de datos duros y lleno de generalidades presuntuosas, sirvió para mostrar que es poco lo que podrá ser discutido con la eventual presidenta. Tal como hoy ocurre con su marido.

Tres fueron los puntos que a criterio de la oradora son los ejes de su eventual próxima administración. Y como no puede ser de otra manera, deben ser considerados “casi fundacionales” y “sobre los que vamos a construir la Argentina que viene, la Argentina del bicentenario”. La típica visión megalómana de la refundación constante.

“La reconstrucción del estado constitucional” es el primero de esos ejes. “Había una clara intuición popular que por presión de sectores, de grupos económicos, de grupos de presión, o tal vez por decisión, quien ocupaba ese sillón no era realmente quien tomaba las decisiones”.

Si entendemos al estado constitucional, según lo marca nuestra constitución (y no la cubana), entonces veremos que salvo durante los procesos militares, nunca un presidente avasalló de forma tan determinante y sin ningún prurito a los otros poderes, como se lo hizo durante los últimos cuatro años.

Incluyó la idea del deterioro institucional de “ese Poder Legislativo que también por defección, por presión o por corrupción podíamos ver que en lugar de votar las leyes que merecían y necesitábamos los argentinos se votaba porque lo pedía el Fondo o porque un ministro tenía la Banelco”.

Desde hace cuatro años que el dueño de la Banelco o impulsor de “la cadena de la felicidad”, ya no es un ministro sino el propio presidente, quien desde el ahogo que significa la situación fiscal de la mayoría de las provincias y la masa de ingresos no coparticipables en manos del ejecutivo nacional, logra no solo la votación de una ley, sino la imposición de la agenda completa para el Congreso de la Nación.

Pocas veces la institucionalidad argentina ha sufrido tanto como con esta administración (y seguramente, en su continuidad conyugal). Lo demuestra el atropello que sufrió la Corte para colocar allí jueces propios que lograran imponer la teoría de un solo terrorismo.

Entender que la economía es una actividad inherente y básica del ser humano, quizás fue su único acierto cuando comenzó a explicar el segundo eje: el modelo económico y social.

A partir de aquí, se enredó de manera alarmante para quien pretende conducir el destino de un pueblo, en la definición de modelos económicos. Sin entrar a analizar su sesgada y pobrísima visión sobre la historia de finales del siglo XIX y comienzos del XX, plantea la dicotomía entre los modelos de acumulación (su elegido) y modelos de transferencia de riqueza (“que operó durante el modelo neoliberal de los años 90”).

Tal como empíricamente se verifica en el resto del mundo, la alternancia en el poder entre partidos de orientación liberal y los de orientación socialista, produce que sean los primeros quienes acumulan riqueza, a través de la baja de impuestos y otros incentivos (no subsidios) a la actividad privada y los segundos tienden a la redistribución de la riqueza nacional previamente acumulada. Es justamente en sentido inverso al mencionado por la candidata.

Claro que ambas corrientes ideológicas hacen de la seguridad jurídica una piedra basal de sus respectivas administraciones, así como del respeto por la libertad y la propiedad privada. Algo que por aquí se consideran elementos de importancia relativa.

Son estos los conceptos que debemos considerar como inmutables. Su discusión son las convierten a las elecciones presidenciales en “ruletas rusas”.

Pretender uniformidad en el pensamiento de los argentinos, es pretender eliminar el derecho al disenso. Es querer terminar con el sistema republicano e instaurar uno totalitario. Parafraseando a la oradora, “Esto no lo tolera ni el país ni la sociedad ni la historia”. La alternancia política es el camino.


Revisionismo histórico

Da algo de miedo que sólo podamos aprender de nuestra propia historia de un siglo atrás y no sepamos entender porque el mundo está donde está. Sin descartar las experiencias que podemos obtener de estudiar que sucedió entre 1880 y 1930, no debemos olvidar que hoy el mundo es totalmente distinto a aquel. Y los habitantes de este país, también.

Un mundo globalizado e hiper comunicado, no puede ser entendido en términos de una discusión de modelos agrícola-ganaderos versus industrialista. Ya no sólo no pueden ser considerados modelos antagónicos, sino que quien sólo cuente o favorezca uno sólo de ellos, será estructuralmente pobre. La economía moderna es mucho más complicada que enfrentar vacas con chimeneas.

Es probablemente esta visión “ombliguista” la que hace pensar a la candidata (y a toda la administración actual) que la razón por la cual se verifican los logros económicos de los últimos años, deben buscarse en los aciertos de gestión de su marido. Según ellos, nada tiene que ver el contexto internacional, en el cual sólo cinco naciones en el mundo no han logrado crecer en el 2006, así como que el 47% de las naciones creció por encima del 5%.

Habla de una cosecha record, como si el actual contexto legal-fiscal propendiera a ese objetivo. Es en realidad a pesar de la administración actual y gracias al impulso generado en la demanda global de alimentos, que la Argentina logró ese record.

Y fue gracias al esfuerzo de los productores del sector, que ese record en términos de volumen y al precio internacional, que el Estado logró vía retenciones a las exportaciones, sucesivos records de recaudación, manteniendo así los superávits gemelos ($26.300 millones de ingresos por retenciones e Impuesto al cheque versus $23.000 millones de superávit fiscal).

De esta manera queda claro que los logros en la economía de esta administración, en poco o nada se deben a lo que sus responsables han hecho. Más aun, podemos afirmar que se lograron a pesar de ellos.

Nada se dijo respecto de la crisis energética, del creciente aumento del gasto por encima del nivel de crecimiento de los ingresos, ni siquiera del déficit de seguridad que asola al país y nos coloca en una situación similar a la previa a la creación del estado moderno.


“Proponer la institucionalización del modelo”

“Yo veía en un acuerdo donde empresarios y trabajadores podamos acordar junto al Estado cuáles van a ser las metas a mediano y largo plazo, no solamente discutir precios o salarios, fijar el modelo en que vamos a trabajar y producir porque es lo que más le conviene al país.” “Este acuerdo institucionalizado es lo que va a garantizar entonces la novedad del cambio, que es precisamente seguir en una misma dirección”.

La candidata neo hegeliana demuestra su poco apego a las libertades. Y demuestra su vocación hacia el autoritarismo.

La convocatoria a sectores del trabajo y la producción serán a condición que toda discusión sea dentro del marco de asegurar “la novedad del cambio”. No estarán invitados los partidos opositores. Tampoco quienes quieran un cambio real. Ni siquiera aquellos que disientan en este novedoso concepto de “cambio”.

Quizás nos esté avisando de un intento de reforma constitucional, de manera de adaptarla a todo aquello que el matrimonio gobernante considera que es lo mejor (¿Para quién?). Y eliminar todos aquellos impedimentos, tales como la libertad y la propiedad.

Quizás algunos muerdan el anzuelo. Seguramente aquellos representantes que solo se representan a si mismos.

Dependerá de todos asegurar que Argentina no se sume a la locura retrograda del movimiento cubano chavista.


Buenos Aires, Julio 23, 2007.-

Publicado en Fundación ATLAS 1853 (
www.atlas.org.ar)

martes, 17 de julio de 2007

Gatopardismo K

“Algo debe cambiar para que todo siga igual”. Giuseppe di Lampedusa ponía esta célebre frase en boca del Principe Corbera, en la recordada novela El Gatopardo.

Aunque con menor pretensión artística, es lo que parece querer decirnos la propaganda oficialista al proponer a Cristina de Kirchner como heredera de su cónyuge, cuando dice “El cambio recién empieza”. O sea, los últimos cuatro años, los perdimos. Hay que asumirlo.

El planteo del cambio es en si mismo inverosímil, salvo que la senadora tenga previsto ingresar con beneficio de inventario, acusando a su predecesor sobre la herencia recibida. Y más allá de los desencuentros que los Kirchner tengan entre ellos, nadie hoy considera que ese sea el escenario a partir del próximo 10 de diciembre.

Más aun, los actos de gobierno que ya esta administración se encuentra realizando, empiezan a sonar como la preparación para el nuevo mandato. Casi una transición ordenada.

Es en este contexto, en los albores de la campaña y horas antes del lanzamiento oficial de la primera dama como candidata presidencial, nos proponemos comenzar a analizar los rumbos de una eventual gestión K-2, mirando lo dicho y lo hecho hasta aquí. Un verdadero desafío para interpretar a quienes descreen de la comunicación de los actos de gobierno.


Política monetaria y cambiaria

El BCRA seguirá interviniendo de manera importante en el mercado cambiario, acumulando reservas internacionales. De esta forma, seguiremos con un dólar alto, seguirán acumulándose pasivos en la entidad monetaria y por ende la inflación seguirá perturbando la paz de los cementerios.

Esto se desprende de las afirmaciones del kirchnerista vicepresidente del BCRA, Miguel Angel Pesce, quien días atrás aseguró por radio que “la actual política monetaria continuará en los próximos cuatro años, durante los cuáles se mantendrá el tipo cambio alto y la acumulación de reservas”.

Aseguró que “Tenemos una demanda de pesos y un superávit de balanza de pagos muy importantes. De ahí surge la intervención que tiene que realizar el Banco Central en el mercado de cambios”.

Nada dijo respecto que el superávit poco tiene que ver con acciones realizadas por la administración actual, sino que surge del fabuloso incremento en los valores de los commodities.

Tanto de los productos del agro como del petróleo y sus derivados, aunque esa renta no queda en manos de quien la genera, sino que es expropiada por el gobierno, a través de las retenciones a las exportaciones. Cuando no se impide directamente la exportación.

Por otro lado, la fuerte demanda de pesos, como lo dice el funcionario, tiene más que ver con un seguro de cambio implícito, que permite con tasas inflacionarias, obtener muy buenos rendimientos financieros en moneda dura (dólares, euros, etc.). De esta manera, es el propio gobierno quien fomenta las inversiones especulativas.


Brasil e inversión

“Brasil ha permitido una revaluación muy fuerte de su moneda, pero lo está pagando con una tasa de crecimiento mucho más baja de la que tiene la Argentina” agrego el número dos del BCRA.

Como contracara, Brasil no tuvo una crisis como la nuestra, por lo que el crecimiento menor parte desde un nivel de actividad sin caídas bruscas y por ende sin capacidad ociosa, más allá de la empresarialmente prevista. Luego de superada su propia crisis, Brasil ha dejado flotar su moneda la cual se ha revaluado a los valores que el mercado consideró convenientes.

De esta forma, no sólo no se han acumulados fuertes pasivos en la autoridad monetaria brasileña como consecuencia de una política intervencionista, ni se ha incrementado la oferta de dinero más allá de la demanda correspondiente, sino que además el poder adquisitivo de los salarios no ha sido brutalmente disminuido.

Más aun, dado que la devaluación inicial del real llegó a R2.90 por dólar y hoy la moneda americana vale menos de R1.90, el poder adquisitivo se ha elevado en los últimos 18 meses. Y los brasileños se han dado cuenta, prefiriendo sus tasas de crecimiento a nuestro caos.

Por último, los ingresos de divisas en el país hermano han ido de manera muchos más importante hacia la inversión en la economía real, en lugar de las especulaciones financieras. Esto no sólo influye en la calidad de la inversión sino que al captar inversión productiva, los trabajadores brasileños tienen más y mejores oportunidades de progreso personal.

En este punto, cabe recordar que la calidad de los números macroeconómicos y la calidad institucional del Brasil, le permitió quedarse en el 2006 con U$S 18.780 millones de Inversión Extranjera Directa (IED), sobre un total de U$S 72.440 millones que captó la región, mientras que la Argentina sólo obtuvo U$S 4.809 millones. Quizás nuestros vecinos no estén tan equivocados.


El cambio que no cambia

"Creo que el año que viene va a repetirse el proceso. Y en una economía de mercado, no hay manera de impedir que quien realiza comercio con el exterior y desea pesos y no dólares, no venga al Banco Central a pretender cambiarlos", finalizó Pesce.

Probablemente la llegada a la temporada electoral preste a confusión a algunos funcionarios que por temor a quedar desempleados, confunden algunos principios elementales de la economía.

En una economía de mercado, no sólo no hay intervención del estado en la política monetaria, más allá de las eventuales crisis a las que indefectiblemente los mercados están expuestos, sino que tampoco debería haber intervención en el resto de las actividades productivas. Intervenciones que no hacen más que deformar los indicadores que una economía de mercado precisa, para poder funcionar correctamente.

Dicho de otra manera, en la Argentina la ley de la oferta y la demanda se verifica en muy pocos sectores, por lo que en general podemos afirmar que no es esta una economía de mercado. Principalmente a causa de esta administración.

Descartado este seguro involuntario error, es preciso recordar que atento que hay un seguro de cambio implícito en la convertibilidad actual del 3 a 1, sería muy tonto que el mercado no se desprenda de sus dólares, para colocarlos a tasas argentinas y luego recomprarlos, obteniendo así una renta en dólares más que interesante.

No debemos olvidar, que la compra de dólares que el vicepresidente del Central Pesce hace mención en su comentario, han obligado a esta institución a endeudarse por más de U$S 20.000 millones, siendo las reservas netas de “tan solo” U$S 23.000 millones.

Por ahora se han logrado tasas del 8.5%/ 9.5% para refinanciar estos pasivos, sin afectar el balance del BCRA, dado el stock actual.

En caso que aparecieran expectativas inflacionarias al alza, por cuestiones ajenas a la política monetaria (faltantes de productos por baja en los niveles de actividad, por desincentivos a la producción, por exceso de regulaciones, déficit fiscal, etc.), se verificará un lógico aumento en la tasas de las LEBAC y las NOBAC, los instrumentos con lo que se esteriliza la oferta de dinero no demandada, llegando rápidamente al temido déficit cuasifiscal.

Aunque habrá un punto, al que a ninguna tasa será posible renovar aquellos instrumentos y entonces el castillo de naipes caerá irremediablemente.

Por otro lado, la política monetaria actual genera un piso inflacionario creciente tal, que no es posible esperar una baja en aquellas tasas, de forma tal que por una cuestión de stock también creciente, aun en un escenario de expectativas estables, también llegaremos al déficit cuasifiscal.

Es así que estamos eligiendo la forma de morir.

Esperemos que estos deseos de continuidad en la cúpula del BCRA, no sean más que otra promesa electoral. De esas que nunca se cumplen.


Buenos Aires, Julio 17, 2007.-

Publicado en Fundación ATLAS 1853 (www.atlas.org.ar) y DIARIO DE AMERICA (www.diariodeamerica.com)

miércoles, 11 de julio de 2007

Medio Ambiente y Estado

El pasado domingo 08 de Julio, la edición dominical del diario Clarín nos sorprendió con dos hechos, bastantes inusuales. Por un lado y después de más de cuatro años de kircherismo en el poder, hizo pública una Investigación (con mayúscula), sobre la corrupción en la administración.

Por el otro, puso blanco sobre negro la corrupción que entre todos financiamos, para que algunos puedan llenarse la boca con supuestas políticas sobre el Medio Ambiente.


Una política progresista?

Desde que la izquierda más seria dejó de enarbolar las banderas del marxismo inicial, entre ellas la revolución del proletariado, el fin del capitalismo, etc., y en la búsqueda de nuevos paradigmas, tomó como propio la defensa del Medio Ambiente.

No está de más aclarar que lo ha hecho exclusivamente como bandera política y pocas veces ha presentado programas estratégicos serios que realmente demuestren que es una prioridad. Aunque como es habitual, la violencia ha sido muchas veces justificada, en nombre de la humanidad.

No es porque quienes queremos el progreso (seremos progresistas o no?) desde otra ubicación ideológica, no pensemos en el medio ambiente. Pero preferimos dejar de lado a los grandes planes estratégicos, ya que estos traen si o si adheridos, burócratas megalómanos que pretenden imponerlos. Muchas veces, mejorando más el ambiente en el ellos viven que el Medio Ambiente.

Y como era de esperar, en Argentina no podíamos privarnos de tener nuestros propios casos emblemáticos.


De María Julia a Romina

Desde aquella presuntuosa sentencia de la ex Secretaria de Medio Ambiente Alsogaray, respecto de los 1.000 días necesarios para limpiar el Riachuelo, hasta la afirmación de la actual Secretaria Romina Picolotti, que en su gestión “todo es claro como el agua” (será la del mismo Riachuelo?), no ha pasado mucho. O mejor dicho, se han gastado millones de pesos (o dólares o euros, no importa) para que algunos puedan vivir en lujosos palacetes o torres de Puerto Madero.

La Corte Suprema dejó la semana pasada al descubierto no sólo la “imprecisa” presentación que hiciera Picolotti, casi haciendo que añoremos aquella promesa de Maria Julia, sino además, la escasa capacidad de al menos rodearse con gente que supiera del tema.

Solo le bastaba con hacer un llamado telefónico a la UBA y pedir asesoramiento a los mismos a quienes después recurrieron el ministro Lorenzetti y sus colegas.


La burocracia progresista

Un presupuesto quintuplicado, plagado de fondos sin control que permitieron contratos de trabajos con valores por fuera de los parámetros del estado, nepotismo, viajes en jets privados, fiestas, alquileres, etc., demuestran que no necesariamente por haber participado del activismo ambientalista, se está condiciones técnicas ni éticas de asumir la responsabilidad del área.

Pero debemos entender que lo que buscó esta administración, no fue nombrar en un área sensible como esta, (atento que los resultados se verán dentro de varias décadas), a quien tuviera la capacidad de definir objetivos y programar las tareas necesarias para llevarlos a cabo, sino tan solo se buscó la capitalización de un conflicto (Botnia), con vista a un año electoral, comprando a sus responsables.

Es que la actual Secretaria, era una de las cabezas visibles del movimiento “No a las papeleras”. Y su marido lo sigue siendo, con lo que de esta forma el matrimonio Taillant - Picolotti, logra un pie en cada plato.

La falla está implícita en el mismo acto de nombramiento. Cuando el Estado se convierte en juez y parte, la corrupción se torna demasiado tentadora como para que pueda ser evitada. Si es el mismo burócrata quien debe llevar a cabo las acciones necesarias para lograr una mejora en el Medio Ambiente, pero es además el responsable de controlar que esas acciones sean llevadas a cabo, los fondos serán gastados pero nadie nunca podrá beber agua del Riachuelo.

Ya lo vemos con los casos de corrupción que todos los días se destapan y casi anestesiados, seguimos sin reaccionar. Skanska es quizás el más emblemático de los últimos tiempos. Pero no debemos olvidarnos de los desmanejos que se hacen con la asignación de subsidios al transporte, la importación de combustibles al triple del precio que lo podríamos obtener internamente, el intento de cancelar deuda de manera poco transparente al Grupo Grecco, los fondos en el baño de la ministra de Economía, los fondos de Santa Cruz, el tendido de los 500 MW de Choele a Puerto Madryn, la licitación de áreas de explotación petrolera en el Sur, la renegociación del contrato de Santa Cruz con Pan American Energy, la adjudicación de terrenos adyacentes al Perito Moreno por $7.50 el m2, etc., etc. etc.


Pingüinos vs. Pingüinas

Está claro que existe una interna entre los seguidores del Califa y los de la Reina. No es este hecho una novedad de esta administración. Ni siquiera es algo cuestionable. Desde Machiavello, el dividir hace más fácil reinar.

Pero que se estén tirando este tipo de proyectiles a través de los medios, indica sin lugar a dudas que sólo estamos en condiciones de ver los que ellos consideran conveniente a sus propios objetivos personales o de clan. Pero de ninguna manera, podríamos pensar que es todo.

Una república diezmada, sin instituciones y con la cuasi suma del poder en una sola mano, hace que los ciudadanos de a pie, estemos indefensos.

Probablemente, si las elecciones no estuvieran tan cerca, si quedara aun algo que poder canjearle al gobierno a cambio de silencio, la investigación no habría salido a la luz. Como seguramente otras duermen en algún olvidado cajón. Quizás a la espera de pretender despegarse de un silencio cómplice durante más de cuatro años. O queriendo asegurarse las mieles del poder, durante los próximos cuatro.


Conclusión

No debe sorprendernos el momento en que apareció esta investigación. Aun así, bienvenida sea. Tal vez podamos prever que en las próximas semanas muchas cuitas serán ventiladas desde o en la prensa escrita. Entonces muchos amigos de lo ajeno será deschavados.

Más estado no asegura mejor calidad de vida para los ciudadanos. Lo que se requiere es MEJOR estado. Con controles cruzados. Con poderes independientes.

Casi una República.


Buenos Aires, Julio 10, 2007.-

Publicado en Fundación ATLAS 1853 (www.atlas.org.ar) y DIARIO DE AMERICA (www.diariodeamerica.com)