sábado, 16 de febrero de 2008

(des)Incentivo a las inversiones

Contra la tradición argentina de nombrar a ministros de economía con trayectoria, reconocimiento (incluso, internacional) y cierta personalidad, la Presidente nos ha sorprendido, colocando a quien aún anda con las suelas sin estrenar.

El nuevo ministro viene de la cantera del actual Jefe de gabinete porteño Rodríguez Larreta. Fue el Grupo Sophia desde donde logró acceder a jugar en primera. Fue asesor del entonces ministro de Producción Bonaerense (Lopetegui) y cuando este fue propuesto para la presidencia del BaPro, el lic. Losteau quedó a cargo del ministerio.

La impensada situación del rechazo por el Senado de la provincia del propuesto presidente para el banco, atento sus antecedentes financieros (algunos cheques librados sin fondos) y la falta de alternativas de Solá para el cargo, le permitió acceder con menos de 60 días de gestión ejecutiva (en los que no se hizo nada), al segundo banco de la nación.

Ejerciendo el ya común cambio de montura en la política argentina, se alineo con el Jefe de Gabinete nacional, y la escasa vocación felpudista del entonces ministro Peirano, lo colocó en un sillón que hasta ahora ha demostrado que le queda muy grande.

Será por esto que considera que nos puede tomar el pelo haciendo anuncios rimbombantes y efectistas. Nosotros sabemos que no servirán de nada. ¿Lo sabrá él?.


Estímulos para las inversiones

Nadie puede discutir que con altos costos financieros, una parte importante de los proyectos se vuelven inviables, salvo que aparezcan los subsidios o los monopolios. O ambos.

Pero que nos digan que hoy el impedimento más importante es el nivel de la tasa de interés, es ofensivo.

El primer elemento que un empresario (especialmente, cuando no es amigo del poder, como ocurre con la mayoría de las PYMES y muchas grandes) evalúa al momento de analizar una inversión, es el nivel previsibilidad institucional y comercial que habrá de aquí en más.

Esto quiere decir, por un lado que los cambios constantes de las reglas atentan directamente contra la decisión de invertir. Y por otro lado, si se debe analizar la posibilidad de desarrollar una inversión de manera exitosa (que otra cabe analizar) y a partir de allí tener que ver como el estado se nos asocia de manera inconsulta, vía nuevos impuestos, alzas de retenciones, o definiendo precios máximos, proveedores, condiciones de compras o cerrando mercados externos, es casi seguro que allí mismo se cierre la carpeta del proyecto.

Salvo que se pueda acceder a algún funcionario que permita mitigar estos efectos. Y generalmente, la única forma razonable, es la de anticipar cuanto antes el repago del proyecto. Una vez recuperada la inversión, el resto será “dulce”.

Esto es lo que se aprobó en el Senado el jueves pasado. Impulsado por el vicepresidente Cobos y por el ministro Losteau, se ha decidido un cupo de $1.200 millones ($1.000 para las grandes empresas, las que tienen amigos) a aplicar como costo fiscal (impuestos no percibidos) de forma de mejorar la rentabilidad de los proyectos, acelerando el recupero.

Y la autoridad de aplicación, o sea, quien dirá quien merece y quien no el beneficio, será el Ministerio de Economía. Los “amigos” están de parabienes.


Un poco de seriedad

Veamos algunas formas más transparentes y efectivas de mejorar el entorno para quienes podrían pensar en invertir.

Alternativa 1. Dado que ya está definido no percibir $1.200 millones de la recaudación fiscal, podríamos eximir durante los primeros 12 meses a todos los nuevos ingresos formales (en blanco) de personal, del pago del aporte patronal correspondiente. Esto haría que a partir del segundo año, se incrementara la recaudación, pero de manera genuina y no cazando en el zoológico. La segunda ventaja es que no habría cupos a distribuir entre empresas amigas, colocando a todos en igualdad de oportunidad. Finalmente, evitaríamos los típicos peajes ante la autoridad de aplicación, bajando los niveles de corrupción estatal y privada.

Alternativa 2. Igualar otros sistemas de promoción de impuestos, tal como el logrado por las bodegas productoras de vinos espumantes (champagne) en 2005 y prorrogada la pasada semana por la presidente.

Este sector acordó que realizaría inversiones por montos iguales o superiores a los montos que debería abonar al fisco en concepto de impuestos internos y el 12% por artículo suntuoso. Según los números oficiales, se duplicó el monto que se debía recaudar en nuevas inversiones. Aun cuando tan sólo se hubiera igualado, siempre es mejor un baja en los impuestos a que sea el estado quien reasigne recursos, ya que quien finalmente lo define es un burócrata que jamás ha gestionado siquiera un kiosco.

Y podríamos encontrarle un lugar al Secretario Moreno, controlando el correcto cumplimiento. Quien no cumpla, deberá pagar el total de los impuestos que originalmente correspondía, actualizados por algún índice de precios de su sector.

Alternativa 3. Permitir la aceleración de amortizaciones para bienes de capital, sin cupos. Es cierto que el costo fiscal podría ser superior. Pero no es menos cierto, que se logra el mismo efecto que el inversionista desea (adelantar la fecha de recupero de la inversión) con la diferencia, que todos quienes estén dispuestos a invertir pueden acceder, sin tener que pagar a un funcionario por ese acceso. Que no sólo genera la discrecionalidad por parte de este, sino que es un nuevo mayor costo para el inversor.

Por otro lado, ese mayor costo fiscal debería verse más que compensado, cuando las empresas empiecen a pagar los impuestos a “full price”.


Conclusión

Seguramente hay muchas otras maneras eficientes de fomentar la inversión. Claro que todas ellas dejan fuera la discrecionalidad de la burocracia estatal, privando a sus responsables de recaudar.

Quizás por esto, veamos este proyecto ser convertido en ley. Un proyecto no muy distinto que aquel que el hoy no-opositor Lavagna impulsó cuando era ministro, para la realización del gasoducto, más conocida con la ley Techint.


Buenos Aires, Febrero 18, 2008.-

martes, 5 de febrero de 2008

Políticos (y) cartoneros

Hay sorprendidos. No sorpresas. Esto es lo que pareció decirse en las últimas horas como consecuencia del zarpazo K sobre Lavagna. Y más de tres millones de votantes en las últimas elecciones, parecen confirmarlo.

¿Es acaso esto algo que debemos asumir como normal? ¿Es que acaso por el sólo hecho de poder hacer una larga lista de casos análogos, debemos decir que debe ser aceptado? Me viene a la cabeza el refrán de las moscas.

Hay que reconocer que quizás el único que tenga claro un proyecto político es el ex presidente Kirchner. Es accesorio que ese proyecto sólo incluya a algunos amigos y entenados santacruceños y que para el resto, solo hay circo. Sin pan.

Es irrelevante que la oposición ya no se oponga. Apenas algún dirigente que denuncia cuando eso asegura la tapa de los diarios, pero todos los actos de gobierno, cualquiera sea la provincia y su signo, son concensuados con Puerto Madero.

De ser así, quizás sea más honesto y menos oneroso para todos nosotros, investir a Néstor I y eliminar a quines desde “instituciones republicanas”, esperan ser llamados para encolumnarse detrás del Gran Líder. Nos ahorraríamos muchos millones. Y dejaríamos en claro que el monopolio de la corrupción no admite competencia.


La provincia que no es

La paradoja dice que la vidriera de la política nacional tiene un status menor al de las provincias. Es apenas una Ciudad Autónoma. Y es autónoma de esa ciudad el Transporte, la administración del Puerto, el juego y la seguridad.

Esto para algunos, es un impedimento mayúsculo a la hora de gestionar la Ciudad no tan Autónoma. Pero convengamos que es un dato conocido por todos y lo era antes de las elecciones, por lo tanto no sirve de excusa.

Otros aseguran que esta falta de autonomía solo se puede compensar con cierta connivencia con el dueño del poder nacional (no dije “con el Presidente”).

De esto podemos concluir que si quien se postula y gana la jefatura, está en una posición contraria al poder nacional, sólo puede esperar fracasar o aliarse con aquel.
Entonces mejor, volvamos al status anterior, no perdamos ni tiempo ni plata en elegir Jefes de la ciudad, Legisladores (que sólo se preocupan de definir si el asado o los ravioles son comidas típicas, de los nombres de las calles y de nombrar “ciudadano ilustre” a cuanto ganador de programas de canto esté disponible para retirar la plaqueta), etc. y que los delegados del poder nacional sean designados por este.

Pero si todo esto no fuera cierto, entonces es tiempo que la dirigencia política de la Ciudad, en ejercicio del poder, empiece a mostrar porque se definen en oposición.


De profesión: Cartonero

Realmente dudo que haya al menos uno de los denominados cartoneros, que a la pregunta de que profesión/ actividad le gustaría tener, ratificara la actual.

El más carroñero de los perros prefiere una comida nueva sobre un plato, a los restos de la de otro. ¿Porque pensamos entonces que el ser humano tiene en este caso, una preferencia distinta?

Que el legislador Epszteyn, quien fuera ministro de Ibarra diga: “Los cartoneros van a seguir existiendo, van a seguir viniendo a la ciudad. Si los cartoneros No pueden volverse porque no está el tren blanco, se van a quedar durmiendo en la vereda o en las plazas”, demuestra que ese espacio político considera funcional la pobreza. Funcional para conseguir votos, obviamente.

Pero las excentricidades de este legislador no terminan allí. Continuó diciendo : “Dentro de las tierras del ferrocarril, que están dentro de la ciudad de Buenos Aires y que dependen de un organismo nacional y del concesionario (TBA en este caso), existe la posibilidad de desarrollar obras de infraestructura que no sean molestas para los vecinos de la ciudad y que favorezcan el trabajo de los cartoneros, y los ayude a ordenarlos”.

Este punto dice claramente que a la pobreza no se combate. Se le da algunas facilidades con el dinero de los contribuyentes. Aun el de aquellos que verán como la Ciudad le debería construir un asentamiento a metros de su propia casa y ver así pulverizado el valor de sus propiedades.

Me pregunto: ¿Cuánto de la dieta del legislador va a parar a los cartoneros? Dudo que algo. Seguro que no mucho. Pero su discurso es políticamente correcto.


El otro modelo

Hasta aquí, ni sorpresas ni sorprendidos. Más de lo mismo que sufrimos durante los últimos ocho años. Y por eso, Macri sacó más del sesenta por ciento de los votos. Para terminar con esta estructura de pensamiento. Para cambiar la ciudad.

Pero, ¿Es así? No parece.

La respuesta de su jefe de gabinete, fue: "Hay que buscar una solución de fondo con el tema de los cartoneros, que nosotros creemos pasa por acelerar la creación de los centros verdes, plantas donde se hace el reciclado para separar el cartón, pero no en la calle y en condiciones de salubridad que hoy los cartoneros no tienen".

Entiendo que estas plantas de separación sirvan en la transición, hacia la búsqueda de las soluciones de fondo. Pero decir y pensar que la solución de fondo es institucionalizar el cartonerismo, es demencial

Pensar que puede haber gente que pase el restos de sus días escarbando la basura, aunque sea con guantes y barbijo, es inhumano.

Y en este caso coinciden todos los políticos. Quienes están en el poder con el mandato de cambiar las cosas y aquellos que estuvieron y pretendían dar carnets para legalizar el cartonerismo como actividad. Y quien sabe, quizá se pongan de acuerdo en armar un sindicato con aportes para una obra social propia.


Conclusión

Nada se dijo desde la el gobierno de la Ciudad ante la ampliación, contraria a los intereses porteños, de los contratos de las tragamonedas en el Hipódromo de Palermo. El beneficiario fue un amigo/ testaferro/ socio/ otro del propio Kirchner. Hubo entonces alguna negociación.

A Bonafini le alcanzó con decir (nadie lo ratificó luego) que había improvisado un baño detrás del altar de la Catedral Metropolitana, en medio de una disputa entre el kirchnerismo con el Vaticano por el placet de Iribarne, para que el nuevo “cambio” arrugara de manera casi instantánea. Quienes más tenían que perder en esa discusión era la administración K, sin embargo no se permitió que la prensa internacional llegara a levantar la noticia y se liberaron los fondos. Otro acuerdo.

Ahora resulta que debemos generar plantas de separación de residuos para así categorizar el cartonerismo, cuando a todos los argentinos debería darnos vergüenza que tan solo existiese uno. Aunque revuelva la basura del hotel más caro.

Si estas son las soluciones de fondo, estamos lejos de salir a flote. Estamos muy en el fondo.


Buenos Aires, Febrero 05, 2008.-

jueves, 31 de enero de 2008

Progresismo bananero

En el último trimestre de 2002, el ex (?) presidente Néstor Kirchner, logró engañar al bañero devenido en piloto de tormentas, respecto de su lealtad y grado de independencia. Menos de un año después, Duhalde comprendió que le hubiera sido más provechoso cerrar con su ex jefe (el también ex presidente) Menem, que haber creado este experimento sureño.

De esta forma, se conformó el progresismo pingüino y su jefe (jefe y no líder), sacó chapa de guapo. Como una credencial.


La sucesión

En el 2005, el kirchnerato comenzó a plantear a la sociedad la posibilidad de no presentarse a la re elección del 2007. Y lo hacia con la excusa que había una mente superior dentro del movimiento. Un monje negro, detrás del trono. El cerebro de toda la movida sureña. Y esa no era otra que la Reina Cristina.

La promesa se cumplió, y la reina se convirtió en presidente. Había prometido mucha más acción, medidas que pondrían a la Argentina en el mundo moderno. Y para lograr esa inserción, un mejoramiento sustantivo de las relaciones con los países más importantes, especialmente con los Estados Unidos. Y desde ya, la revalorización del Mercosur.

Y así saco chapa de potencial estadista. Como una credencial.

De camino a los primeros sesenta días de su gobierno, apenas si podemos hablar de las peleas justamente con la primera economía del mundo, como consecuencia de las valijas de Antonini y del apoyo a Venezuela como país que lucha contra el narcotráfico. Cosa que ni Chávez se lo cree, pero nosotros: “pechito argentino”.

También podemos marcar la inexistencia de acciones políticas para mejorar la relación con Brasil y la no designación de embajador en el hermano país charrúa.

Como contrapartida, las relaciones carnales con Venezuela ya no se discuten y ya sabemos que rol le cabe a cada parte en este apasionado romance.

También hemos hecho el mérito de ser los que le pagan más caro el gas a Bolivia, aunque este no sólo no nos lo pueda entregar, sino que además nos exige, para que podamos tener ese placer de ser timados, que hagamos las inversiones que luego usaran para enviarnos el gas.

Acá podemos mencionar que el Brasil también está comprometido en inversiones, pero paga el millón de BTU (unidad de medida del gas) sensiblemente más barato. ¿Será por ser los argentinos tan piolas?

Finalmente, podemos contar casi, como único acto de gobierno en tan prolongado lapso, la confirmación de la mayoría de los funcionarios del equipo de su marido. Y unas prolongadas vacaciones hasta comienzos de enero y luego trabajo a reglamento.

Esto es el cambio. Quienes votaron al FpV, seguramente podrán explicarlo mejor.


La seguridad

Si algo favorece a la corrupción rampante que existe hoy en Argentina, en todos los niveles y ámbitos (no solo los funcionarios públicos), es la sensación de inseguridad en la que viven los habitantes de nuestro país.

Los temores y por ende las prioridades de los ciudadanos son en primer lugar, la inseguridad. Luego viene el temor a la inflación que se viene, salvo para los miembros del gobierno. La educación, la salud, la falta de trabajo y la crisis energética se encuentran antes de la corrupción. Aún cuando todos estos temas ni siquiera figuren en la agenda oficial.

En la provincia de Buenos Aires, el ministro Stornelli está comenzando a reconocer que la gestión Solá-Arslanian, ha sido de lo peor. Claro que debería elegir mejor las palabras. En su última declaración dijo: "Estamos en una suerte de precariedad; con los elementos que nos da la gobernación vamos a tratar de hacer lo mejor posible".

Si tan sólo va a tratar, me parece que estamos peor de lo que creíamos. Si los funcionarios van a tratar de cumplir con su deber en lugar de comprometerse a hacerlo, ¿para que juran? Aun así, por primera vez un funcionario de seguridad da un diagnostico similar a la sensación ciudadana. Lejos de lo que pasa con los índices del Indec.

O con la visión del ministro de Seguridad de la Nación, antes además de Interior y ahora de Justicia, quien se dedica a opinar, pero no hace y no hace hacer. Por eso podemos decir que ha sacado chapa de parasito. Casi una credencial.


Seguridad en las fronteras

La única frontera más o menos cuidada, es la que compartimos con Chile. Y no es un logro de nuestra política de seguridad. Es un mero accidente geográfico: la cordillera de los Andes.

En el resto, es un colador. Las fronteras con Bolivia y con el Paraguay, hasta las inundaciones provocadas por el fenómeno de la Niña, se cruzaban de a pie. Y así será nuevamente, cuando el caudal de las aguas vuelva a su cota normal.

Incluso hay lugares donde uno tiene la certeza que hay connivencia entre quienes cruzan en un sentido y otro y quienes deberían impedirlo, o al menos controlar.

Caso típico, es el cruce de Clorinda con Puerto Nanawa, por mencionar alguno, donde se descargan los camiones estacionados en playas al efecto a menos de 100 metros del cruce, por changarines que de ninguna manera declaran ni les controlan los contenidos.

La seguridad se maneja con tal liviandad que por lo general da la sensación que no se maneja.

Y esto es lo que sucede en Gualeguaychú. Las provincias y mucho menos los municipios carecen de potestad alguna para regular el trafico migratorio en las fronteras nacionales.

Pero en la ciudad entrerriana, un grupo de ciudadanos han decidido que van a tratar de respetar la Constitución. O respetarla a medias. Como un casi-embarazo. Totalmente ridículo desde la crónica. Totalmente inadmisible desde lo institucional.

Peor aun, un ex vicegobernador de la provincia y actual senador nacional, dijo que “el tema es insignificante”. Y agregó “esto es una operación de prensa”.

Ante el hecho consumado de la generación de credenciales otorgadas por un grupo privado, con criterios insondables, limitando de manera inconcebible la libertad de transito del resto de los argentinos y extranjeros, decidiendo quien cruza y quien no la frontera, la Gendarmería no ha hecho nada. Quizás sea hora de su disolución.

El impresentable ministro de (in)Seguridad de la Nación tampoco ha hecho nada. Quizás sea hora de reducir el ministerio a escombros y mandar a su titular a su Quilmes natal.

La presidente no ha hecho nada. Si bien es cierto que no hecho nada de nada, me refiero que tampoco lo hizo respecto de este tema. Lastima que no hay revocatoria prevista en nuestra Constitución.

Pero tampoco han hecho nada los fiscales que tiene jurisdicción. Ni siquiera la oposición ha hecho o al menos dicho nada.

¿Para que mantenemos tantos parásitos? ¿Es que acaso, cualquiera puede hacer cualquier cosa y a nadie se le ocurre hacer (y no tratar de) respetar las leyes? ¿O están todos de vacaciones?

Mal preludio para una administración que llegaba con muchas dudas que ahora convierten en certezas. Y no de las mejores.


Buenos Aires, Enero 31, 2008.-
Publicado en Fundación ATLAS 1853 (http://www.atlas.org.ar/), El Siglo, Tucumán (www.elsigloweb.com) y Corrientes al día, Corrientes (www.corrientesaldia.com.ar)

jueves, 13 de diciembre de 2007

La nueva política internacional

10 de Diciembre de 2007. La asunción de la nueva presidente se acababa de formalizar. Y no dudó en tener un gesto cortes con el otrora amigo y actual primer mandatario uruguayo. En una ocasión sin derecho a replica para este, Cristina lo acusó de ser el responsable del conflicto por Botnia.

Vázquez no tuvo oportunidad de responder con palabras, pero lo hizo con gestos que en el lenguaje de la diplomacia, son quizás más significativos: Canceló la cena de mandatarios del próximo lunes, con motivo del fin de la presidencia uruguaya en el Mercosur. “El Mercosur no está como para fiestas” fue la explicación según lo publicado en El País.


Rehenes

Argentina no merece quedar fuera de uno de los temas internacionales que más interesados ha cosechado en las últimas semanas: Las FARC y los rehenes.

Desde que Chávez intentó utilizar una eventual mediación para lograr mejorar su imagen con vistas al referéndum, que finalmente perdió y el desprolijo manejo del presidente colombiano Uribe con el manejo de las pruebas de vida de los rehenes de los guerrilleros, todos han querido dejar su firma en el tema. Cristina no ha hecho más que sumarse a la tendencia.

Claro que dos puntos son olvidados en este intento de participación. El primero es el inmiscuirse en temas de política interna de otros países. De ahora en más, nada podrá decir cuando otros quieran hacer lo propio aquí. Ya sea Baltazar Garzón tratando de definir quienes fueron los represores setentistas o bien si algún organismo multilateral decidiera apoyar la teoría de los dos demonios e incluso acusar a algunos de los tantos ex asesinos que se encuentran no sólo bajo el amparo del gobierno, sino incluso en cargos públicos.

El otro tema es la falta de ecuanimidad al momento de pedir por los rehenes latinoamericanos. El caso de la Dra. Molina, presa en Cuba por el sólo hecho de ser brillante en su profesión y opositora al régimen, aunque es el más notorio, no es el único.


Bolivarismo

"Vine a visitar a una presidenta que está comenzando y que hay que fortalecer”. Y el presidente venezolano hablaba en serio. A través de Antonini, desde Agosto que está fortaleciendo a la entonces candidata y ahora presidente Fernández. Apenas conocemos la historia de una valija. Seguro que no fue la única que llegó en el vuelo. Tampoco sabemos si fue el único vuelo.

Con esta lógica crematística, la presidenta ha salido a decir que nada la desviará de su intento de fortalecer los vínculos con Latinoamérica en general y con Chávez en particular.

Tan abocada a este objetivo se encuentra, que ya no duda de parafrasear al dictador caribeño en el uso de retórica barata. Ahora resulta que la investigación del FBI en el que los imputados reconocieron que el dinero no iba al Uruguay sino que ib a ser utilizado en la campaña presidencial de los Kirchner, es un “basural en la política internacional”.

Sólo falta que comience a declamar un intento de magnicidio en su contra o una eventual invasión e incluso comenzar a llamar Mr. Danger al presidente americano. Definitivamente, la importancia que para los Estados Unidos tiene en su agenda la Argentina quedó claro con el nivel de la delegación enviada para el traspaso. De la foto con Hillary, mejor que se olvide.

Mientras tanto, Chávez lleva comprados U$S 5.100 millones en bonos, demostrando así la dependencia financiera argentina, no sólo ya para las campañas.


Embajadas

Se van conociendo algunos de los nombres que se harán cargo de las principales embajadas argentinas en el exterior.

En Estados Unidos, el cónsul Timerman será en próximo embajador. El nuevo cónsul será el ex titular de TELAM, acusado de más que duplicar la nómina, aunque no por necesidades periodísticas. Y con mayor generosidad presupuestaria.

En el Vaticano se está pensando en enviar al ex ministro de Justicia, quien tal como publicara ayer U24, está divorciado. Esto que no sería un inconveniente en ninguna otra sede, es una afrenta a la diplomacia papal.

En el Uruguay se estaría analizando dejar vacante le embajada. Casi una demostración que el comentario de Cristina en la asunción, no fue simplemente involuntario.

Está claro que la mejora en las relaciones internacionales era apenas otro slogan más de campaña.


Comunicación de los actos de gobierno

El matrimonio reinante aun no ha entendido que no es su decisión comunicar. Es su obligación. El contraste de esto se vio cuando el Director Gerente del FMI, Strauss-Khan tuvo que ubicar telefónicamente a los periodistas acreditados en la Casa Rosada e ir a su encuentro, para resumirles lo que había acordado con la presidente.

De igual manera es de estilo, que luego de una reunión con otro mandatario, se realice al menos un rápido encuentro con la prensa de forma de unificar discursos.

Nada de esto se hizo, Los representantes de gobiernos extranjeros que no sólo participaron de la asunción sino que además se reunieron con la presidente, debieron “escapar” de la Casa Rosada.

Si esta es la nueva política internacional que desarrollará Cristina, Néstor, por favor volvé.


Buenos Aires, Diciembre 13 2007.-
Publicado en LATIN LIBER (www.latinliber.com) y Fundación ATLAS 1853 (http://www.atlas.org.ar/)

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Mala leche

Durante el 2005, tuve el gusto de participar de un curso de perfeccionamiento político multipartidario, en el que en cada reunión se tocaba un tema distinto. En la primera, quien expuso sobre el gasto público, fue el actual ministro de economía designado, Martín Lousteau.

Quien en aquel momento acababa de asumir como asesor del ministro de la Producción Bonaerense Lopetegüi, hacía hincapié en lo bajo que era no sólo el Gasto Público Nacional, sino además, la presión tributaria. ¿Seguirá pensando lo mismo?

Los “caminos de la vida”, lo han llevado hasta uno de los puestos claves del Estado. Pero condicionado.

No sólo por quien es el presidente hasta el próximo 10 de Diciembre, sino por todos los nombramientos impuestos que deberá aceptar en casi la totalidad de las áreas que formalmente de él dependen.

Y la estrella de estas designaciones inconsultas, es el Secretario de Comercio Interior. El hasta hace unos días renunciado, Guillermo Moreno.


¿Caso testigo?

Ámbito Financiero publicó en sus Charlas de quincho de ayer, que el ex presidente del BCRA Javier González Fraga, mentor de Lousteau y candidato al mismo cargo al que este asumirá la semana próxima, pero en la oposición (Lavagna), dijo haber aconsejado a su “pollo”. “Le dije a Martín que se banque a Moreno y que no proteste, que diga (a) todo que sí, que aguante tener colegas lamentables y acusados de corrupción”.

Más allá de la versatilidad ideológica de González Fraga, quien ya anunció su pase al kirchnerismo, está claro que pretende educar a Lousteau con valores.

Y debemos reconocer que el alumno es bueno, ya que no tardó en hacerle caso. Después de todo, es mucho más importante parecer, que ser.

Hasta hace unas horas, se había planteado la posibilidad de un debate del que podría deducirse quien manejaría las riendas del Palacio de Economía.

El ministro designado se oponía a que se fijase el precio de venta de los productores lecheros en $0,73 por litro, tal como proponía el Secretario Moreno. Su propuesta era la de garantizar el precio que los tamberos pedían ($0,82/ litro) a cambio de la promesa de inversiones, de forma de aumentar la producción total de leche.

Para esto se debería subsidiar a las empresas productoras, (aunque estas ya habían manifestado su apoyo a la propuesta morenista). Esto no era nada para quien considera que el gasto es bajo.

Hoy Martes, finalmente se develó el criterio que el gobierno utilizará para solucionar el conflicto. Y para disfrute del kirchnerismo más duro, fue el joven ministro a quien le tocó dar las nuevas.

Si bien el precio máximo que las procesadoras podrán pagar a los productores, será levemente superior al oportunamente anunciado por Moreno, el criterio elegido, fue el del Secretario. O sea, el de Kirchner.

Rápidamente, el novel ministro aprendió la lección de su padrino González Fraga. Ya sabe decir “si” a todo. Incluso hace propias las propuestas ajenas. Tiene futuro.


Presión fiscal y salida de divisas

Como decía en el comienzo, la idea de Lousteau es que la presión tributaria en nuestro país es comparativamente baja. Y sin entrar analizar la calidad del gasto y por ende, el retorno para la población de los impuestos pagados, la otra parte del anuncio sobre la leche, fue en el camino de aumentar la recaudación. Vía retenciones.

Es que se fijó el precio máximo a percibir por los exportadores: U$S 2.700 por tonelada de leche en polvo. Y en el mercado internacional, la cotización está por encima de los U$S 4.100 la tonelada. La diferencia, queda en el Estado.

Esto no sólo va a ayudar a que cada vez haya más soja y menos leche, sino que es una autopista hacia la subfacturación de las exportaciones. Siendo la brecha tan alta y con tendencia a aumentar, los sabuesos de la AFIP tendrán que trabajar mucho para evitar que la leche se convierta en el mejor instrumento para sacar divisas del país.


Buenos Aires, Diciembre 05, 2007.-
Publicado en Edicioni (www.edicioni.com )

lunes, 3 de diciembre de 2007

Venezuela: ¿Socialista?

El pasado domingo hubo elecciones en Venezuela a los efectos de plebiscitar la reforma constitucional propuesta por el chavismo. Tal como informaron los medios, ganó el NO.

Para reconocer su derrota, Chávez dijo “Que haya votado 49% por el socialismo es un gran salto político.” Esto es como decir que el 49% de los venezolanos son socialistas. ¿Es esto verdad? Veamos.

Cuando se pretende cambiar algo tan trascendente como lo es una constitución, es esperable que todos aquellos que buscan y/o impulsan ese cambio, salgan a apoyarlo. No sólo en las calles sino (especialmente) en las urnas. Más aún, si quien lo impulsa es el propio oficialismo y cualquier gesto ampuloso y exagerado a favor de propuesta no sólo no será mal visto, sino que hasta puede convertirse en algún favor futuro.

Pues la primera sorpresa es que el 44% de los venezolanos habilitados para votar, decidieron no hacerlo. Las causas pueden ser variadas. Pero ciertamente será mayoritaria aquella que sugiere que dadas las pocas posibilidades de evitar un desenlace previsto, el hecho de ir a votar se convirtió en secundario. Algo similar a lo que pasó el 28 de octubre, en la Argentina.

Ahora, ese desenlace puede ser en ambos sentidos. Pero como ya dijimos, quienes apoyaban el SI, no sólo querían ganar, sino de ser posible aplastar a quienes se les oponían, de forma de poder decir que el SI representaba de manera cabal la idea respecto de la constitución, que tenían los venezolanos. La voluntad popular (?)

Por ende, quienes no votaron fueron en su gran mayoría quienes apoyaban el NO. Es entonces aun más entendible su ausencia, si agregamos a su falta de motivación para cambiar lo que parecía un hecho consumado, con el de una probable represalia contra quienes no se alineen con el oficialismo (ya ocurrió cuando se juntaron las firmas para la revocatoria de Chávez).

Es así que, para no ser categóricos, podríamos decir que el 40% de los que no votaron (90%), eran contrarios al deseo oficialista y tan sólo un 4%, hubiera apoyado.

Hasta aquí, tenemos que aproximadamente un 70% (40% más el 50% del otro 56%) que no apoya el cambio constitucional.

Pero aun queda más. Asumamos que dos tercios de ese 30% oficialista, es el núcleo duro e ideologizado del chavismo. Esto es un 20% del total. El otro tercio (10%), es una población prebendaria, que apoya a cambio de planes de ayuda, trabajo estatal, negocios con el estabishment, etc.

De esta forma, aunque el mismo Chávez piense que los que se abstuvieron comulgan con sus ideas, cerca del 80% de la población venezolana es contraria el proyecto socialista del siglo XXI, aunque la falta de una oposición, las actitudes infantiles de no presentarse a elecciones y los protagonismos personales, le permiten a Chávez seguir ganando elecciones.

Hoy el dictador se ha quedado sin la posibilidad de usar la democracia al estilo cubano. Esto es, perpetuarse en el poder, simulando elecciones. Pero de ninguna manera debemos pensar que Chávez va a dejar el poder en el final de su mandato, si no ve una oposición que lo obligue a ello. Incluso podría generar alguna situación que “amenace la seguridad interior” de Venezuela para de esa manera, buscar tomar por la fuerza lo que los venezolanos no le han negado el pasado domingo.


Buenos Aires, Diciembre 03 2007.-

Publicado en Fundación ATLAS 1853 (www.atlas.org.ar) y DIARIO DE AMERICA (http://www.diariodeamerica.com/)

martes, 20 de noviembre de 2007

De víctimas y victimarios

El pasado martes 20, fui testigo de uno de los innumerables hechos delictivos a los que los argentinos somos sometidos de manera diaria. Le cuento.

Blanco Encalada y Zapiola (en la ciudad de Buenos Aires). Minutos antes de las 08:00. Un intento de robo. Le rompen la ventanilla a un vehículo en el que viajaban rumbo al colegio, padre e hija.

El hombre, a riesgo que el delincuente contara con algún arma de fuego, se baja e intenta apresarlo. A esa altura, la esquina ya estaba llena de mirones. Sólo uno decide ayudarlo.

Al llegar yo y preguntar que había pasado, quien había ayudado a la victima, decide irse. Y el delincuente intenta escapar. Allí fui yo, quien colabora con la victima y luego de inmovilizar al delincuente, llamo a la policía.

Durante los 5/ 10 minutos que esperamos la llegada del patrullero, ni tan siquiera uno de los curiosos, que a esta altura ya eran más de los que uno podría imaginar, ofreció ayuda alguna.


A mi no me toca

La reconocida indiferencia argentina de mantenerse ajeno a los problemas de los demás hace que el accionar de los delincuentes sea más sencillo e impune. Más aun, siempre habrá quien intente justificar el accionar de aquel y de esa manera mantener su conciencia tranquila, por no participar. Hasta que él mismo sea la victima.

Paradójicamente, este comportamiento social se replica entre los ciudadanos, cuando el gobierno de turno comete atropellos.

La forma corporativa de asociación que tiene la sociedad, que debería servir para enfrentar los actos del poder con una mayor entidad y capacidad de respuesta que hacerlo personalmente, termina jugando en contra.

El último alza de los derechos de exportación (retenciones) al petróleo y sus derivados, logró que el sector del agro no se sienta tan solo. Pero el resto del mundo empresario sigue pensando que los beneficios de la creación de un nuevo Banade o que el mantenimiento de los actuales niveles de crecimiento más que compensarán los efectos de la inflación. Ambos dados por el Indek y por lo tanto no del todo creíbles.

La idea que el victimario se conformará con la victima actual, hace que las potenciales victimas se sientan seguros en su papel de observadores. Incluso algunos intentarán justificar las acciones del primero. Tal como en la historia del inicio.

El problema es que es imposible que todas las potenciales victimas lo sean de manera simultánea. Pero en el tiempo nadie estará a salvo. Lo que ayer le sacaron al campo y hoy a las empresas petroleras, mañana le será exigido al resto de la sociedad. De manera progresiva. Pero nadie debe sentirse a salvo. Más temprano que tarde, deberán rendir una vez más sus armas ante el insaciable gasto público.

En los considerandos del decreto 394/07, en el que se fijaron las nuevas retenciones para los hidrocarburos, dice: “Que aún después de deducidos los derechos de exportación que por esta resolución se establecen, la rentabilidad resultante será la adecuada para el giro normal de la actividad.”.

Si el gobierno puede a través de un funcionario (no importa si el presidente o un subsecretario) definir cual es la rentabilidad adecuada para un sector, por que no podrá hacerlo para todos.

Y de hecho lo hace. Tanto el sector del agro como el de los hidrocarburos, son importantes exportadores, por lo que se puede intervenir en dichos sectores, con un sencillo decreto como el mencionado.

De igual forma se determina la renta de las empresas prestadoras de servicios públicos, al congelarse las tarifas.

Pero para el resto de los sectores, incluido el de los asalariados, la intervención y definición de la renta está a través de la inflación.

El aumento de precios tiene mal marketing. Por eso es necesario ocultar los índices reales. Especialmente en tiempos de elecciones. Pero sus efectos son fantásticos para una administración que se mantiene en el poder e intenta hacerlo por mucho tiempo, a través de compra de voluntades (mejor dicho, alquiler). Es por eso que no existe la voluntad política de erradicar la inflación.

En un contexto inflacionario, el otorgar aumentos masivos, extender beneficios previsionales a quienes nunca aportaron (y no precisan justificar la obtención de una pensión cuasi graciable), nombramientos masivos en los diferentes niveles del Sector Público Nacional no es un problema. En el corto/ mediano plazo, la inflación se encargará de licuar esos aumentos del gasto.

Hasta los sindicalistas están felices, ya que les han devuelto su razón de ser. El negociar constantemente nuevos aumentos.

Sector a sector van siendo limitados en su libertad de decisión, al obtener sólo “rentas adecuadas”. De esa manera, todo se vuelve dependiente del poder central. Incluso los gobernadores e intendentes deben adecuarse a este régimen feudal.

Pero mientras la mayoría sólo reaccione cuando se sienta personalmente atacado, estaremos jugando el juego que más le conviene al victimario.

Después de todo, el lobo no se hará vegetariano por propia iniciativa. Él y sus carroñeros solo cambiaran sus hábitos, si las victimas los obligan. Por ahora no parece que esto vaya a suceder.


Buenos Aires, Noviembre 20, 2007.-

Publicado en el DIARIO DE AMERICA (http://www.diariodeamerica.com/) y el DIARIO DE RIO NEGRO (http://www.rionegro.com.ar/diario/2007/11/22/200711o22s01.php)